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Andrés Asarchuk, el despolitizador de la UNCuyo

El día domingo el diario Los Andes publicó una nota sobre las próximas elecciones en la Universidad Nacional de Cuyo en las que, entre otros cargos, se elige rector y vicerrector. En ella leemos las declaraciones de uno de los candidatos, Andrés Asarchuk, que promete la despolitización de la universidad.

Con el objeto de dar nuestra posición sobre el contenido de sus declaraciones es que escribimos esta nota.

Andrés Asarchuk es Diseñador Gráfico y responsable de este área en el CICUNC, fue vicedecano de la Facultad de Artes desde el 2003 al 2007 y actualmente es candidato a rector por la Lista Universitarios Independientes, N° 8, junto a Ricardo Palma como candidato a vicerrector.

Sabemos que Asarchuk no se encuentra entre los candidatos “entrables” en esta elección. Nuestras posiciones nada tienen que ver con cuestiones electorales. Lo que repudiamos son sus posiciones políticas, conceptuales, que aunque Asarchuk niegue o desconozca, tiene.

La intención de despolitizar es también una posición política, sin lugar a dudas la más peligrosa de todas. Es la que pregona el “no te metas”, es el Estado cooptado por intereses que nada tienen que ver con los del pueblo argentino, la falta de solidaridad en la búsqueda de un presente y un futuro más promisorio para las mayorías.

La despolitización es impuesta, de afuera hacia adentro y de arriba hacia abajo, apelando al más inmundo e inhumano individualismo egoísta que pretende entregar la conducción del Estado, sea nacional, provincial o el gobierno universitario a alguna rosca minúscula de empresarios y especuladores de las finanzas, como sucede actualmente con el alelado que hace de Presidente y su gabinete de saqueadores, que lucra a partir de el despojando a los argentinos de nuestra renta. Es, fundamentalmente, pretender desentenderse de los problemas comunes que nos aquejan.

Promete en la nota citada “despolitizar la universidad y devolverle autonomía”. Contrario a sus posiciones decían los reformistas del 18: “Ello implica afirmar que en un Estado democrático, la autonomía de la Universidad resulta del carácter democrático de su gobierno, el cual a su vez se define en la amplitud de sus bases, es decir en la universalidad de la ciudadanía”. Otorgarle autonomía a la universidad no implica expropiar la política, sino permitir que a partir de sus órganos de gobierno y la participación amplia y la discusión democrática en su seno pueda la República de estudiantes, siendo parte del Estado argentino, servir a los intereses del pueblo argentino que la sostiene.

La autonomía no se logró no a partir de negar la actividad política. Fue el entonces presidente Yrigoyen que hizo posible la reforma en 1918 accediendo a los pedidos de los estudiantes y del mismo modo décadas después se decretó la gratuidad universitaria. Decía el General Juan Domingo Perón, autor del decreto: “La conquista más grande fue que la Universidad se llenó de hijos de obreros, cuando antes sólo estaba admitido el oligarca. Ellos ponían altos aranceles entonces sólo puede ir el que los paga. Nosotros suprimimos todos los aranceles. No había ni derecho a examen ni nada, era totalmente gratis. De manera que tanto el pobre como el rico podía ir”. Uno y otro fueron Presidentes democráticamente electos y ninguno de ellos negaba la política.

Dice Asarchuk: “algunos aseguran que con Pizzi somos siameses”. Si es siamés de Pizzi pues entonces no es apolítico, sino que se trata de un macrista ocupando un cargo en la Universidad.

Pero Pizzi es más digno y merece respeto pese a no compartir ni una sola de sus posiciones: al menos él y nosotros sabemos que se trata de la expresión universitaria del PRO que abandonó las históricas y centenarias posiciones radicales que bien supo levantar Hipólito Yrigoyen y  Raúl Alfonsín y hoy apoya la intervención del FMI en la Argentina y el recorte del presupuesto a costa de favorecer el negocio de las finanzas. Él sabe a donde está parado, nosotros también, pero ¿Asarchuk sabe?

Por último, no podemos olvidar, que apelando al apolíticismo con el que se hace campaña se han cometido las peores atrocidades sobre el pueblo argentino en las cuales también ligaron muchos estudiantes universitarios y trabajadores de la educación. Enfrentándonos a esas posiciones reaccionarias, reivindicamos la actividad política adentro y afuera de la Universidad como la herramienta más eficaz para dar vuelta el orden impuesto, del cual Andrés Asarchuk indefectiblemente es parte.


Fuente:

https://losandes.com.ar/article/view?slug=la-uncuyo-elige-rector-hay-45-mil-votantes-y-3-candidatos-2

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