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Bolsonaro: el candidato de las finanzas, los grandes propietarios de tierra y la CIA

El pasado 7 de octubre en las elecciones presidenciales de Brasil, dos candidatos concentraban la atención. Haddad, representante del PT luego de que las fuerzas extranjeras consiguieran, a partir de la justicia semicolonial y los medios oligopólicos, encarcelara a Lula. El otro, Bolsonaro. Dado que ninguno obtuvo la mitad más uno de los votos, habrá segunda vuelta.

Haremos una descripción de cuáles son los intereses que Bolsonaro representa para contar con las herramientas que permitan tomar cuenta de lo que su posible victoria implica en la región, teniendo en consideración que no es una expresión aislada. Él se suma a un conjunto de mandatarios electos en la región, que son la expresión local de la expropiación económica y la dominación cultural.

Junto a él, militar de carrera, accedieron al poder del estado unos 70 militares más. Los candidatos, sectores medios vinculados al aparato del Estado, con manejo de armas, serían la respuesta “antisistema” a la crisis de dirigentes políticos. Las frases payasescas y tenebrosas como declarar que no violaría a una diputada del PT “porque no lo merecía” son nauseabundas para algunos, pero útiles a otro tanto, subsumidos en la incultura política y social.

Su candidatura tiene como base de sustentación al capital dedicado a las finanzas, en alianza con las más grandes empresas, de carácter oligopólico y con participación extranjera, los grandes propietarios de tierra vinculados a la exportación y, como garante último, la CIA.

En economía, su ministro sería Paulo Guedes. Egresado de la Universidad de Chicago, admirador de Milton Friedman, como Martínez de Hoz. Su plan se basa en: reducción del gasto público y de la deuda pública a partir de la privatización de empresas del Estado (Petrobras y el Banco de Brasil, incluidos), devaluación de la moneda y “liberalización” del tipo de cambio, apertura comercial importadora, privatización del sistema de jubilaciones, modificación de la legislación laboral protectoria y disminución salarial. Paradógicamente, fue docente de la Fundación Getulio Vargas.

Lo acompañaría en el gabinete Alexandre Bettamio, Ceo del Bank of America, María Silvia Bastos Marques, presidenta de la Goldman Sachs Brasil y Roberto Campos Neto, director del Banco Santander.

Vinculado al empresariado, en una reunión con la CNI (Confederación Nacional Industrial) Bolsonaro dijo: “No vamos a hacer nada que salga sólo de nuestras cabezas. Ustedes, que están al frente de empresas, van a ser nuestros patrones”. ¿Qué dicen “sus patrones”?El sector también pide reducir la carga tributaria y favorecer la estabilidad macroeconómica, y en ese sentido, se mostró a favor de medidas del Gobierno de Michel Temer, como la congelación de los gastos públicos en los próximos 20 años o la reforma del sistema de pensiones, que fue aparcada por el momento”.

El apoyo también proviene de los grandes propietarios de tierra vinculados fundamentalmente con la producción de soja.

El pasado 7 de octubre, Bolsonaro ganó en estados del centro, sur y suroeste.

Bolsonaro (amarillo) – Haddad (rojo)

Esta distribución de votos, coincide con las mayores concentraciones de tierra destinadas, muchas de ellas, a la producción sojera.

Desde hace tres décadas se produce en Brasil una persistente expansión de esta producción. Según la FAO y la OCDE, para el periodo 2017-2026, Brasil sería el mayor productor mundial.

 “La concentración de la tierra es estimulada por los principales cultivos de exportación (soja y maíz, sobre todo), por la profesionalización de los agronegocios y el avance de la frontera agrícola hacia la Amazonia […] cuando se compara el tamaño de las propiedades rurales entre estados productores de soja y el resto del país, se puede observar que en el estado de Mato Grosso y en Diamantino, la propiedad de la tierra está más concentrada con respecto al promedio nacional”.

Por último, el apoyo viene también desde la CIA a partir de las iglesias evangélicas y las nuevas iglesias electrónicas que mueven fortunas -los “productos” destinados al consumo religioso representa unos U$S 7.000 millones al año-, reuniendo la devoción del 20% de la población brasilera. La penetración cultural adquiere forma religiosa.

La Iglesia Universal del Reino de Dios habría blanqueado unos U$S 235 millones en donaciones. Hasta la revista Forbes hizo un listado que indica que quien encabezaba la Iglesia Universal tiene un patrimonio de 950 millones de dólares. ¿Qué dicen estas iglesias? Adhieren a la llamada “Teología de la prosperidad”. “Se trata de un componente ideológico introducido por algunas iglesias protestantes en Estados Unidos en la posguerra, que enseña que la principal señal de salvación de un creyente es la riqueza, la obtención de prosperidad económica. En Brasil se le introdujo un elemento novedoso: aunque no esté escrito, se asume la doctrina capitalista –en su modelo estadounidense-como si fuese uno de los artículos de la fe”.

Brasil, está a punto de terminar de sucumbir en el formidable aparato de dominación cultural, económica y política, luego de la antesala que fue el gobierno de Temer. Los argentinos empezamos a vivir eso en diciembre de 2015, en tanto que los hermanos brasileros sólo deben ver las consecuencias nefastas que ha generado en nuestro país cuando vuelvan a votar. La amenaza se ciñe en Brasil y recorre toda América Latina.

 


1)http://www.ambito.com/926587-el-ultra-bolsonaro-ya-seduce-al-establishment-empresarial-de-brasil

2)https://mundo.sputniknews.com/americalatina/201803051076775538-brasil-economia-crecimiento-propuesta/

3)https://www.nodal.am/2017/07/la-soja-cambia-mapa-brasil-estatus-agricola

4)https://www.telesurtv.net/opinion/Brasil-y-los-templos-de-la-derecha-201

Dra. Noelia Navarro
Abogada. Docente
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