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Caputo: mentiroso y ladrón

REUTERS/Marcos Brindicci


La confirmación de Noctua Partners a la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos sobre la participación directiva y accionaria de Luis Caputo, Ministro de Finanzas argentino, en dicha empresa hasta fines de 2015 dejó en evidencia la descarada mentira del funcionario.

Recordemos que ante las revelaciones de los Paradise Papers que lo vinculaban con la compañía administradora de fondos de inversión, Caputo, con cara de piedra, había declarado ser solo un administrador o un asesor en materia de inversiones financieras pero que nada tenía que ver con la propiedad de las acciones. “Nunca fui propietario ni accionista de Noctua ni de Princess, sino asesor, administrador, fiduciario y/o manager”, recitaba de memoria Luisito a los pocos periodistas que indagaron sobre el asunto.

Fue la propia Notcua Partners la que lo desmintió: “Nuestro principal dueño es Noctua Partners II LP, una sociedad registrada en las islas Caimán, e, indirectamente, Martín Guyot y Luis Caputo. La principal dueña de nuestra afiliada Noctua Assets Management LLC es Noctua Partners I LP, una sociedad de Caimán e, indirectamente, Guyot y Caputo”. La declaración corresponde al escrito presentado ante la Comisión de Valores de los Estados Unidos.

Caputo miente. Miente ahora y mintió al esconder esa información en la presentación de sus declaraciones juradas como funcionario. Solo por eso debería renunciar de manera inmediata.

La pregunta que haría cualquier ser humano mas o menos avispado seria ¿Por qué miente? ¿Qué tiene que esconder el jugador de la “Champions de las finanzas”?

Las empresas radicadas en paraísos fiscales como las Islas Caimán tienen como objetivo primordial el lavado de dinero proveniente de actividades delictivas como la evasión fiscal. En esto debemos ser muy claros, es tan criminal el dinero proveniente de la evasión de impuestos como el que proviene del narcotráfico. En nuestro país, la plata que se embolsan algunos a través de la evasión de impuestos supera más de veinte veces a las ganancias del narcotráfico.

Sólo en el año 2016 el Estado dejó de percibir unos 22.000 millones de dólares producto de la evasión, lo cual equivale a casi un 5% del PBI. En ese mismo periodo la deuda externa argentina creció en 35.000 millones de dólares. Es decir, nos habríamos ahorrado unos cuantos pesos si estos no se afanaran la guita.

Pero es justamente en el crecimiento de la deuda externa Argentina en donde está el negocio de Caputo y sus amigos. Una de las tantas “inversiones” que administraba la empresa propiedad del Ministro eran… ¡BONOS DE DEUDA ARGENTINOS! No debe haber sido muy difícil asesorar a inversionistas sobre la compra de bonos que él mismo iba a pagar. Sacando pases de manos de por medio, la realidad es que el Ministro es el responsable de llevar adelante las transacciones por las que se termina pagando a sí mismo.

En este momento Caputo está denunciado, entre otras cosas, por negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas, tráfico de influencias, uso de información privilegiada y lavado de activos.

El ladrón y mentiroso de Luis Caputo debe renunciar y en vez de a la Champion League debe ir a parar a una cárcel como el delincuente común que es. Pero el problema no es Caputo, es el gobierno que lo puso, lo sostiene y lo defiende. Esos son los que se deberían ir.

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Lic. Lucia Fernandez
Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Publica Universidad Nacional de Cuyo
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