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CGT en tiempos de Macri

Los trabajadores argentinos están en alerta, el paro nacional del pasado 25 de septiembre logró una masiva convocatoria y demostración de hartazgo  (con medio millón de personas en la plaza de mayo y otros cientos de miles en las principales urbes del país) ante las políticas de ajuste y endeudamiento y el acuerdo con el FMI. Esto ha sido un punto de inflexión para el sindicalismo. Tal es así que la mayor central obrera, la CGT  hoy cuenta con una conducción debilitada y con la salida del triunvirato de uno de su integrantes más combativo contra el programa económico del gobierno de Mauricio Macri.

La conducción de la CGT presidida por el triunvirato, hace bastante tiempo venía demostrando algunas disidencias en cuanto al grado de acción de la central frente a la grave situación social y económica que principalmente perjudica a los trabajadores y los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

Además, el alto nivel de conflictividad de las paritarias, el cierre de fábricas y despidos, los constantes aumentos de precios que destruyen el poder adquisitivo del salario, sumado a los hechos de criminalización de la protesta social (sin ir más lejos, recordemos los violentos actos contra las maestras de Moreno en Buenos Aires) han sido muestras suficientes de que el gobierno no hará más que continuar con el plan de endeudamiento permanente y ajuste para sostenerlo. Esto, sin duda, ha generado una reacción de parte de la sociedad argentina, y en particular por parte de sus sectores más dinámicos y por ello los reclamos de los trabajadores a sus dirigentes sindicales exigen la concreción de medidas de fuerza efectivas.

Ante ese panorama, Juan Carlos Schmid,  hoy deja su lugar en el triunvirato de la CGT  y quedan al mando compartido el sector más tolerante con el macrismo, encabezada por Hector Daer (del sector de “los gordos”) y por Carlos Acuña (cercano a Luis Barrionuevo). Sabido es que Schmid bregaba por una posición de mayor endurecimiento de las medidas, posición no compartida por los otros.

Además, se suma la posibilidad de que el representante del sindicato de Dragado y balizamiento, se acerque al Frente Sindical para el Modelo Nacional (integrado por el moyanismo y la Corriente Federal) llevándose consigo a todos los demás sindicatos que hoy comparten la posición de enfrentamiento abierto al gobierno de Mauricio Macri.

Por su parte, Hugo Moyano se refirió a la renuncia del triunviro alentando ésta versión: “No se encontraba cómodo. Porque no es una situación muy cómoda estar en la CGT no pudiendo ejercer plenamente las decisiones que están reclamando desde abajo, sentía incomodidad de estar ahí y por eso se ha retirado”

Lo cierto es que esta historia tiene bastante tiempo. En Ámbito publicaban, brevemente, una crónica de los desencuentros de la cúpula de la CGT: La relación entre Daer, Schmid y Acuña pasó por un sinnúmero de tironeos, disputas y desinteligencias que incluyeron la marcha plagada de incidentes en marzo pasado y el malogrado paro nacional del 18 de diciembre último, pero también por instancias de fortalecimiento como las huelgas del 25 de junio y el 25 de septiembre de este año. El vínculo con la administración de Mauricio Macri nunca llegó a plasmarse en acuerdos de largo aliento y de hecho el Ejecutivo incumplió varios compromisos de diálogo y de implementar un freno a los despidos. Quizás el peor momento fue cuando la Casa Rosada puso en pausa el avance de un proyecto con cambios en la legislación laboral ante la falta de un acuerdo sólido con la CGT pero en cambio mandó sin aviso previo el proyecto de ley de reforma previsional que logró aprobar en el Congreso.

Esta fractura en la central, puede traer aparejado el alejamiento de varios sindicatos que además integran el Consejo Directivo: hace un mes, la salida de los Camioneros de ese órgano de conducción podrían llegar a conocerse también determinaciones similares de otros que ocupan cargos por su cercanía con Moyano como el aeronavegante Juan Pablo Brey, el canillita Omar Plaíni, Sergio Sánchez (peajes, el gremio de donde se posicionó Facundo Moyano) o el güinchero Roberto Coria. Menos clara aparece la situación del cervecero Carlos Frigerio y de Jorge Sola, de los empleados del seguro, que además de integrar el Consejo Directivo forman parte de la “mesa chica” de la CGT.

Al confirmarse por escrito la salida de Schmid la central debería designar a su reemplazante en el triunvirato, un lugar que en teoría corresponde al actual secretario adjunto, el estatal Andrés Rodríguez.

Si bien falta conocer la palabra de el involucrado directo, lo que ocurra con la histórica central que ha sido el símbolo de las luchas y conquistas de los trabajadores, es crucial para el desarrollo de las próximas acciones sindicales. Este sector, deberá integrar el movimiento político de unidad que ante la profunda crisis que atraviesa la Argentina, requiere de una conducción política que se enfrente plenamente al macrismo. Y que esté a la altura de exigir el fin de este gobierno, sin derramar ni una sola gota de sangre, para que los argentinos podamos elegir a los representantes que reviertan la política de saqueo y brutal ajuste actuales.

 


Fuentes:

Para Moyano, Schmid no podía “ejercer plenamente las decisiones que están reclamando desde abajo”

http://www.ambito.com/935209-cgt-sale-schmid-y-moyano-apura-vaciamiento-contra-los-gordos

 

 

D.I. Guadalupe Delgado
Diseñadora. Docente. Consejera Superior - UNCUyo
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