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Cien años de esclavitud (o más)

Al paso que vamos, para cuando termine el mandato de Macri la deuda externa  habrá crecido más de un 60% y se estima que para 2020 la deuda equivaldrá al 65% del PBI (con suerte). Mientras el gobierno se defiende cínicamente por televisión, la deuda crece al compás del negocio financiero. Unos 100 millones de dólares POR DÍA.

Hace unas semanas el gobierno anunció una nueva toma de deuda. El hecho en sí no es una sorpresa, desde que asumió Macri la deuda externa aumentó casi un 25% en poco más de año y medio. La sorpresa es que nos hemos endeudado a 100 años. El préstamo se paga en 12 años, pero los siguientes 88 estaremos pagando las ganancias de los bancos amigos de Cambiemos. Sin embargo el crimen no termina ahí.

El gobierno de Macri se defiende asegurando que el préstamo centenario da seguridad jurídica a los mercados. Eso es cierto, ya que si hace falta que los argentinos se mueran de hambre durante un siglo, para que un par de atorrantes compren Lebanc, así será. Los intereses son casi el doble de los que pagará México y cuatro veces más de los que paga Irlanda por un bono similar.

Todo contando que sean sólo 100 años. No sería raro, que otros gobiernos afines a la banca internacional terminen refinanciando la deuda en un futuro.

“Tres de cuatro dólares de deuda emitida desde diciembre de 2015 fueron para pagar deudas heredadas” exclaman desde el gabinete. Primero, con este gobierno ni hablar de desendeudamiento e independencia económica, queda claro que eso no es prioridad. Segundo, concluimos que el otro 25% de la deuda tomada, fue para financiar la bicicleta financiera y la especulación. Porque ningún otro sector económico o social ha visto bonanza desde que llegó Macri.

Para ser más claro, de los más de 55 mil millones de dólares tomados, se usó un 5% para el Plan Gas, otro 2% para financiar a las provincias y un 1% para rutas. El resto fue a la timba financiera.

Concretamente, un tercio de la deuda macrista financió los 18 mil millones de dólares que salieron del país por medio del negocio financiero. A su vez el pago de intereses de la deuda pública (unos 16 mil millones), supera la suma de los fondos destinados a Salud y Educación.

Sobre las esperanzas a futuro, no existen. En un año el gobierno paga el doble de intereses a los privados, se triplicó la cantidad de bonos de deuda, se duplicó la transferencia de renta al exterior, las provincias y municipios se endeudaron un 75% más y nos convertimos en el país que más se endeudó en el mundo. Definitivamente, cambiamos.

Hoy el estado argentino debe al extranjero más de 192 mil millones de dólares, en otras palabras, Macri es responsable de sumar 1.255 dólares de deuda por habitante,  llegando a que cada argentino debería 4.363 dólares.

¿El lector tiene esos 1.255 dólares en el bolsillo? El que suscribe tampoco. Esa riqueza termina, vía monopolios, en el sistema financiero. La riqueza, generada en nuestro país, se va financiada por la deuda estatal, también pagada por los argentinos.

El ciclo de deuda tomada para pagar más deuda, existe por los privilegios del sistema financiero. El Estado recauda sobre el crecimiento en de la producción, consumo y trabajo, pero paga deuda en porcentajes atados a la especulación financiera. Ya que, el porcentaje de ganancias de la especulación hace que sea más rentable timbear la plata que ponerla a producir.

Mientras hay empresas que sueñan superar el 20% de rentabilidad, el estado paga el 26% por Lebacs y en enero la rentabilidad anual de la Bolsa de Valores fue del 90%.

Desde el Estado lo saben, en palabras del Vicejefe de Gabinete Quintana: “el sistema impositivo castiga al trabajo y a la inversión productiva y no grava la renta financiera”. El problema es que no resolverán el problema, ya sea redistribuyendo la riqueza o las cargas impositivas. Se eliminaron las retenciones y el impuesto a los autos de lujo, pero no se bajó ni un punto el IVA.

Se plantea continuar exprimiendo el bolsillo de los argentinos, aumentando la cantidad de personas que tributan, pero brindando cada vez menos subsidios, salud, educación, etc. Mientras tanto las riquezas del país se van de a millones y los argentinos estamos cada día más endeudados.


Con información de La Nación, Diario Hoy, Cronista y Chequeado

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