Home   /   Economia  /  Editorial  /   Con el macrismo, la Argentina es más injusta
Con el macrismo, la Argentina es más injusta

Precios en alza, tarifazos, aumentos de combustibles y salarios que han sufrido el mayor deterioro de la región. Tal es el panorama que describe en su análisis la Universidad de Avellaneda, a través del Observatorio de Políticas Públicas. Este estudio confirma los resultados de un gobierno que decididamente favorece a “los ricos” y torna a la sociedad aun más injusta, pues el poder adquisitivo del salario se disminuye, junto con la paciencia de los trabajadores argentinos.

Los dos últimos años, coincidentes con el inicio del mandato de Mauricio Macri, han sido el periodo elegido por la UNDAV para relevar la información que demuestra que el salario mínimo de nuestro país ha sufrido una caída del poder adquisitivo del 6,1%. Seguramente, si nuestro lector suele recorrer las góndolas del supermercado, o debe viajar en transporte público o si se traslada en su vehículo particular, notará que no le estamos revelando ninguna novedad. El sueldo alcanza menos y los precios cada vez son más elevados.

El estudio en cuestión, señala que durante 2017 hubo algunos periodos de recuperación (en comparación con el fatídico 2016), pero que no alcanzaron para lograr una mejora significativa y sostenida.

Por supuesto los más perjudicados han sido los sectores de ingresos fijos. Y es que con salarios pactados en febrero o marzo, con aumentos por decreto (como el caso de los docentes mendocinos en 2017 por decisión del gobernador Alfredo Cornejo), lejos quedaron de poder actualizar sus sueldos con el ritmo de los indicadores económicos. El informe señala que: “el establecimiento de cláusulas gatillo en los principales convenios colectivos permitió frenar el proceso de deterioro, aunque la enorme porción de las ramas de actividad no han logrado recuperar la caída de salarios reales producida en 2016”.

Quienes sí pudieron aumentar sus ganancias, fueron en gran medida los bancos y cadenas de supermercados. Los bancos son los principales ganadores y los supermercadistas (principalmente nos referimos a los gigantes que ocupan todos los sectores desde la producción, transporte y distribución de los productos en la góndola) que remarcaron a gusto, y sin límites estatales, los precios. Mientras, los tarifazos de bienes y servicios como agua, luz, gas, combustibles, hicieron temblar las economías familiares.

El mayor deterioro de la región

El informe analiza la evolución de una canasta homogénea de productos de consumo básica, compuesta por 16 ítems a lo largo de los tres últimos años en siete países de Latinoamérica. Los  precios de los productos relevados se compararon con el salario mínimo de cada uno de ellos para  medir la variación en su poder adquisitivo. Los resultados arrojaron que son cuatro los más deteriorados, encabezados por el país gobernado por la alianza Cambiemos, seguido por el gobernado por el golpista Michel Temer: Argentina (-7,2%) como Brasil (-4,7%), Paraguay (-4,3%) y Perú (-2,9%) presentaron un descenso de la capacidad de compra del salario mínimo entre el período 2015 y 2016. Entonces, como dijimos antes, el 2017 presentó algunas mejoras: “esto se vio parcialmente compensado en 2017 para la Argentina (+1,2%), Brasil (+1,4%) y Perú (+2%), aunque se mantuvo la trayectoria bajista para el caso paraguayo (-0,4%), además del agregado de Uruguay (-2,8%)”.

La comparación del salario mínimo en la moneda norteamericana también se muestra disminuido: “una merma de medio punto porcentual (-0,5%) en dólares, nuestro país se encuentra en la segunda posición en terreno negativo, sólo por detrás de Brasil, cuyo ingreso mínimo en dólares sufrió un deterioro del 1,3%”.

Los costos de la energía eléctrica que hizo sufrir a más de un ciudadano o pequeño comerciante cuando recibía las abultadísimas facturas, escaló  tres posiciones “superando el costo eléctrico en Venezuela, Chile y Paraguay, con 10,6 centavos de dólar por kilovatio consumido”. ¡Gracias Aranguren!

Pero los combustibles, también subieron: Argentina fue el segundo de la muestra de mayor incremento en el valor de la nafta en dólares, con una suba del 3,5% en 2017 (los invitamos a leer un artículo que lo ayudará a esclarecer un poco más este tema). Nuevamente, ¡gracias Aranguren!

Pues bien, el nivel de justicia de una sociedad, está directamente relacionado con el poder adquisitivo de sus salarios. Sueldos raleados por los gastos necesarios del hogar, para poder hacer frente a necesidades básicas, y que no alcanzan plenamente para que el trabajador o trabajadora y su familia puedan disponer de él para alimentar aspectos culturales, de ocio, espirituales, ser felices…;  sin temer no llegar a pagar las cuentas o no llegar a fin de mes. Pues esta situación acentúa el malestar de los sectores más perjudicados (que son mayoritarios). Solo se genera un mal vivir.

Atendiendo a la justa retribución del trabajo, es que debemos observar los datos que preceden este párrafo. Una economía especulativa, no productiva, y que rompe la vinculación entre el trabajo humano, la producción de bienes y servicios, y la satisfacción de las necesidades humanas, es sin duda el rumbo político y económico que se profundiza durante este gobierno. Esto nos lleva a una Argentina cada vez más injusta, donde unos pocos y más ricos ganan más y viven mejor apañados por políticas dictadas por sus representantes; y los que más aportan, producen, trabajan, compran en el mercado interno son los más castigados. La reversión de esta situación es urgente.

 


Fuentes:

  • Observatorio de Políticas Públicas – Universidad Nacional de Avellaneda
  • Ámbito Financiero | http://www.ambito.com/911497-aseguran-que-argentina-es-el-pais-de-la-region-con-mayor-deterioro-del-poder-adquisitivo
  • “Vigencia y actualidad de los criterios de determinación del salario de Mater et Magistra” | http://www.instituto-social-leonxiii.org/index.php/cursos-dsi/29-simposio-2011/621-determinacion-del-salario
  • Nota 1: “Yo lo bendigo pero antes tengo que hacerle un pedido, deje de gobernar para los ricos; la gente pobre necesita más de los gobiernos. Y aquí se persigue a los pobres, que pagan sus impuestos y les cuesta vivir, en cambio se defiende a las mineras que no pagan nada a la Municipalidad y extraen toda la riqueza de la madre tierra”. Así se dirigió el Obispo de Humahuaca Pedro Olmedo a Mauricio Macri el pasado 2 de febrero.

Etiquetas

Notas Relacionadas