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Cornejo autoriza el negocio por remate de La Remonta en el Valle de Uco   

Hace algunos días se conoció el plan de negocios de la familia Macri. Así, se ponen en venta bajo subasta las tierras de La Remonta, en Campo Los Andes, Tunuyán, para que el mejor postor (entre otros, encontramos al Calcaterra primo de Macri), pueda tener vía libre a una de las tierras más ricas de la región, y con un acceso estratégico al agua de la provincia.

Negocios como restaurantes, bodegas, “enoturismo” (una suerte de eufemismo de más y más negocios con la naturaleza a costa de los trabajadores rurales que quedan en la calle), forman parte del paquete de negocios que Macri pone a disposición del empresariado “emprendedor” para la tan ansiada “lluvia de inversiones”. Esa lluvia llega en forma de piedra sobre las espaldas de aquellos que han trabajado las tierras durante décadas, reclamando financiamiento del Estado y nunca han sido oídos.

Ahora, con autorización de Cornejo, las tierras se ponen en venta por remate y como si fuera poco, el Estado bobo conducido por la CEOcracia les pone financiamiento a los futuros compradores para irrigar la zona y darle más valor. Un negocio redondo.

Cornejo, como corresponde a un gran administrador de provincia según sus palabras, o bien a un gerente de empresas (que es lo que verdaderamente quiere decir), pone a disposición todos los instrumentos del Estado provincial para que un grupo concentrado de empresarios (ligados al mercado exterior) puedan hacer sus “emprendimientos productivos” para “ampliar la actividad económica de la provincia” (Cornejo dixit).

En lugar de que la provincia (o la Nación), pongan recursos para que los arrendatarios locales puedan trabajar esas tierras, generar un polo de autoabastecimiento de alimentos (por ejemplo), industrializarlos y así generar fuentes genuinas de trabajo, dando nacimiento a una pequeña burguesía o clase media agraria local, que permita impulsar el desarrollo productivo de la zona, Cornejo y Macri optan por desalojarlos, echarlos a la calle sin más que respetar la “legislación civil” y poner fin a los contratos para darles las tierras a los “inversores extranjeros” que quieren “dedicarse a la vitivinicultura”.

¿Cuántas bodegas quedan en manos de mendocinos? ¿Cuál es la realidad actual de la vitivinicultura? Holandeses, franceses, cuando no son empresarios argentinos que lavan dinero con unas hectáreas de vid en las tierras más ricas y del vasto paisaje valletano, son los que detentan las bodegas “mendocinas”.

De mendocino ya sólo queda el domicilio de radicación. Pues los negocios son ajenos, como las vaquitas de Don Atahualpa. Y cuentan, esos “inversores”, con ese “criollo” que se vende como tal (porque sigue “garpando” como aconseja Durán Barba, asesor de Macri y Cornejo), y bajo esos lugares comunes de la “pobreza cero”, la “unidad de los argentinos”, “lluvia de inversiones”, y tantas otras cínicas expresiones, entregan jirones de nuestra soberanía a la rapiña extranjera. Un tal Alejandro Gennari, empleado del BID, es el “interlocutor válido”. El radical, funcionario del Pro, empleado del sistema financiero, es el alfil de los vendepatria.

Hace algunos días, cientos de familias cortaron la ruta 92 a la altura del Río Tunuyán (entre Campo Los Andes y La Consulta), bajo la consigna “La Remonta no se vende”.

La medida entreguista del tándem Macri-Cornejo desconoce a las familias y producciones de la zona, pretende falazmente hacer creer a los pequeños productores que podrán participar de la subasta, promueve “expectativas” de generar mayor empleo, y finalmente implica agudizar el desmonte, el monocultivo y la inequidad en las economías regionales, tal como surgió de las declaraciones de los productores de la zona durante el corte referido.

La Remonta es una zona de “recarga de acuíferos y arroyos que alimentan a las dos subcuencas del río Tunuyán, que riegan a unas 143 mil hectáreas desde San Carlos -con El Carrizal mediante- hasta La Paz”. De allí la importancia para los productores locales y la urgencia para los vendepatria Macri y Cornejo.

A ello se suma el problema aluvional. El departamento de Tunuyán invirtió sumas millonarias en obras de infraestructura para combatir las inundaciones de Vista Flores (localidad tunuyanina cercana a los terrenos en cuestión), y ello debido a que se “borraron” los cauces aluvionales luego de los emprendimientos privados cercanos a lo que hoy se va a privatizar. Los hombres de negocios le dicen “enoturismo”.

El suelo, el aire, nuestro clima y hasta nuestro paisaje, están en venta. Cornejo, Gennari y Macri, son los “agentes”. El problema es que están de ambos lados del mostrador. Habrá que sacarlos al menos de uno de los lados. Mientras tanto, defenderemos nuestras tierras, pero fundamentalmente, nuestra dignidad. No la entregaremos en bandeja como pretenden estos vendepatria.

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