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El gobierno fuerza a la CGT a convocar a un paro general

Compartimos este artículo de opinión publicado en Mundo Gremial (RIN)


Por Nicolás Alberio – columnista de Mundo Gremial

El próximo 25 de junio la CGT realizará el tercer paro general desde que inició la era Macri. Al descontento por el veto presidencial a la ley de tarifas, y el comportamiento imparable del dólar, se suma el acuerdo con el FMI y la negativa del gobierno de a dar respuestas a reclamos puntuales de la central obrera.

Si bien hay excepciones, a rasgos generales, la relación del gobierno con la CGT es buena. Hay diálogo y no se podría decir que el sindicalismo le “ha puesto palos en la rueda” a la gestión, como se suele decir en la jerga.

El contexto económico comienza a radicalizarse, las tarifas siguen golpeando el bolsillo de los trabajadores y preocupa al sector gremial las consecuencias que pueden traer aparejadas el crédito asumido con el Fondo Monetario Internacional.

Por otro lado, el dólar sigue haciendo de las suyas, mientras que el gobierno no logra dar en la tecla para lograr disminuir la inflación. Esto genera una marca caída del salario real para los asalariados, y provoca despidos y suspensiones.

En este marco general, a pesar de las marcadas internas de la CGT entre quienes se encuentra más cercanos al gobierno y los férreos opositores, en Azopardo decidieron llamar al paro general.

La gota que rebalsó el vaso fue la negativa del gobierno a resolver los cinco puntos que le habían planteando y decidieron no asistir a la reunión prevista para el martes con el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el vicejefe de gabinete, Mario Quintana y el Ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

A pesar que desde Casa Rosada se explicó que los gremialistas se ausentaron por internas propias, en realidad, la cúpula de la central sindical evaluó que era inconveniente avanzar en un acuerdo con el oficialismo cuyo único punto cabalmente resuelto sería la restitución de $6.000 millones retenidos a las obras sociales sindicales desde un anuncio de Macri de 2016 en ese sentido.

Del resto de los planteos presentados las respuestas habían sido parciales o nulas: sobre la reapertura generalizada y sin techo de las paritarias Macri ya había respondido la semana pasada con un decreto que ponía un tope de 5% extra; el reclamo por un freno a los despidos por seis meses había sido denegado; la exención de Ganancias del aguinaldo se presentaba como dificultosa y en el mejor de los casos sólo parcial, y del compromiso para no afectar la Ley de Contrato de Trabajo en la reforma laboral estaba previsto eliminar apenas el capítulo de baja de las indemnizaciones.

De este modo, el martes por la tarde la CGT anunció el paro general para el 25 de junio sin movilización, que se sumaba a la medida de fuerza del jueves 14 que ya había sido convocada por las dos CTA y Hugo Moyano, en medio de la sesión de la legalización del aborto y el inicio del Mundial.

El timing político de Moyano, Yasky y Micheli no resulta importante de analizar tomando en consideración la situación económica que atraviesa el país.

En Casa Rosada se encuentran molestos por el paro general, pero deberían depositar toda la energía en resolver los problemas para por fin decir de verdad “lo peor ya pasó”./

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