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Ganó Durán Barba y se viene un brutal ajuste

La Alianza Cambiemos totalizó un 42,23% a nivel nacional -al cierre de la edición y con el escrutinio provisorio prácticamente concluido-. En segundo lugar, el peronismo y sus aliados totalizaron el 36% aproximadamente, aunque con divisiones entre distintas expresiones (FpV, PJ, Unidad Ciudadana, Frente Renovador, y otros).

La Alianza gobernante triunfó en los distritos con más electores del país: provincia de Buenos Aires, CABA, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

El peronismo y sus aliados ganaron en Santiago del Estero, Tucumán, Formosa, San Juan, San Luis, Río Negro y Tierra del Fuego.

El oficialismo además se impuso en las restantes provincias, salvo Misiones, donde los ganadores fueron un frente entre el macrismo y el massismo.

El dato relevante fue la victoria de Esteban Bullrich sobre Cristina Fernández de Kirchner en Buenos Aires.

En Mendoza, el macrismo se impuso holgadamente con 45,67% (487.139 votos) ante el frente Somos Mendoza, que alcanzó un 25,40% (270.893). La diferencia fue de veinte puntos y mostró el crecimiento electoral de Cambia Mendoza y la pérdida de votos del frente peronista. Cambia Mendoza ganó en las cuatro secciones electorales.

El otro dato es el buen desempeño del Partido Intransigente, con su candidato José Luis Ramón, que será diputado nacional, junto a Omar Félix (Somos Mendoza) y Claudia Najul, Luis Petri y Zamarbide, de Cambiemos.

El peronismo triunfó en Lavalle, Tunuyán y Malargüe; en San Rafael perdió por pocos votos. En San Martín y Maipú, la derrota fue por una diferencia mayor. En el resto de la provincia se impuso la lista de Macri y Cornejo, por altos porcentajes en algunos departamentos urbanos, como Capital, Godoy Cruz y Guaymallén. Esta situación pone al gobernador ante una Legislatura favorable, aunque sin mayoría propia; no obstante, en Diputados tendrá quórum propio y, aunque en Senadores lo perdió, tendrá el voto de la vicegobernadora Montero para desempatar.

Entretanto, el Congreso Nacional mostrará a partir de diciembre una composición favorable a Macri y, por ende, a la alianza de clases dominantes y capital extranjero que conducen el Estado.

Según Ámbito Financiero: “en el horizonte aparecen la ley de Presupuesto 2018, de Responsabilidad Fiscal, reforma impositiva, del Impuesto al Cheque, de Responsabilidad Penal Empresaria y un revalúo del Impuesto a las Ganancias para empresas.”

En cuanto a la reforma laboral, que tiene por objetivo fortalecer al capital frente al trabajo y bajar a niveles “africanos” el salario del trabajador argentino, siguiendo el camino de la dictadura brasileña, no necesariamente pasará por el Congreso, sino que la rosca financiera y mediática encaramada en el Gobierno apretará uno por uno a los dirigentes sindicales, con una mezcla de negociación y amenazas judiciales.

Otras medidas que planea la CEOcracia dominante son, según el diario citado, las siguientes: ” financiamiento de campaña, con otra reforma política, una nueva ley de Ética Pública y reformulación de los organismos de control y en el Poder Judicial, con el Consejo de la Magistratura como principal colofón.”

Se trata de un éxito electoral del régimen de Macri que le permitirá, aunque sea durante un tiempo, cumplir con las exigencias de las grandes empresas extranjeras, sus asociados locales y las imposiciones del gobierno de Estados Unidos e Inglaterra.

En tanto, dentro del campo nacional, la derrota es tan amplia que la primera interpretación es que la falta de unidad ha sido calamitosa. Por ahora, domina la incertidumbre. No obstante, entre las mayorías nacionales que rechazan a Macri y no lo votaron, se espera por la reconstrucción de una fuerza nacional y popular capaz de enfrentar al macrismo y sus aliados.

Por ahora, las recetas del gurú ecuatoriano y la despolitización “duranbarbista”, que tienen como marca trágica la indiferencia ante la responsabilidad de Macri en el caso Maldonado, mantiene su dominio en el momento histórico. El vergonzoso baile del presidente fue el triste símbolo de la derechización y colonización cultural de vastos sectores sociales que coronó la ingloriosa jornada electoral. (RIN)

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