En la última década las personas pagaron más Impuesto a las Ganancias que las empresas en todo el país, como consecuencia de una actualización tardía del mínimo no imponible para las personas y un régimen de deducciones más amigable para las sociedades. De acuerdo a las estadísticas oficiales, en lo que va del año el aporte de las personas humanas a la recaudación de Ganancias es del 54%, contra el 46% de las sociedades. Según los especialistas, la reforma tributaria propuesta por el Gobierno nacional podría incrementar esta tendencia, ya que elimina exenciones para personas físicas y alivia la carga para las empresas.

Las estadísticas de la Secretaría de Hacienda muestran que desde 2007 las personas físicas pasaron a tributar mayor cantidad de Impuesto a las Ganancias que las empresas. Desde la recuperación económica tras la crisis de 2001 hasta ese año, el mayor peso de la carga tributaria de Ganancias fue dirigido a las sociedades. No obstante, por efecto de la inflación y la no actualización de las alícuotas de imposición hizo que cada vez más cantidad de empleados tributen el impuesto. Las empresas además, tienen un régimen que les permite descontar más gastos que a las personas a la hora de calcular su monto de tributación.

Según Martín Caranta, del estudio Lisicki&Litvin, “no me parece tan sorpresivo el resultado. Han habido subas en los costos para las empresas y las personas físicas tienen un régimen de imposición en el que hay un montón de gastos que no se pueden desgravar. Muchas empresas han perdido mercado o se ha retraído su demanda mientras que las personas físicas han tenido en su mayoría aumentos de sueldos, que si bien algunos no fueron iguales a la inflación, las personas tienen una limitación muy fuerte a la deducción de gastos. En una empresa los costos de mantenimiento son deducibles”, explicó. Para el director del estudio Sasovsky y Asociados, Iván Sasovsky, “esa situación en la que las personas pagan más que las empresas se da porque las empresas siguen encontrando mecanismos para evitar el pago de impuestos y las personas físicas no tienen forma de evitarlo, dado que en su gran mayoría, empleados, pagan su impuesto de forma anticipada vía retenciones”, comentó.

La proporción de carga tributaria sobre las personas respecto a las empresas tuvo un pico durante 2014, cuando por efecto inflacionario los empleados aportaron el 63% de la recaudación de ese impuesto ($165.157 millones, contra los $94.352 millones de personas jurídicas). Desde ese momento, la proporción comenzó a mejorar a favor de los contribuyentes hasta la proporción 54%-46% del primer semestre de este año. “La estadística dejaría ver que tendríamos un sistema tributario europeo, donde las sociedades tienen una tasa de imposición menor que las empresas. Ahora no veo que esto sea tan así en nuestro país porque tenemos pérdidas de ingresos de las empresas en los últimos años y una recaudación que no mide objetivamente la capacidad contributiva de las personas. Hay una mayor tributación pero no mejoró la capacidad contributiva de las personas”, explicó Caranta.

La reforma tributaria presentada por el Gobierno nacional al Congreso, que alivia la carga de Ganancias sobre las empresas y elimina la exención de las rentas financieras a personas físicas podría respaldar esta proporción de carga tributaria. “Parecería que la reforma tributaria tiende a gravar más a las personas físicas. Por dos motivos: alivia la imposición sobre empresas cuando no distribuyen dividendos y segundo porque hay ciertas ganancias financieras sobre las que las personas físicas ahora tributarán”, afirmó el socio del estudio Litvin, mientras que según Sasovsky “debería aumentar la recaudación de las sociedades y de las personas físicas porque se eliminan exenciones. Ahora si se profundiza el control de la evasión, las empresas deberían aportar más por Ganancias que las personas físicas”. (por Mariano Boettner para BaeNegocios)