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Informe: el ajuste en el presupuesto 2019

Las condiciones impuestas por el FMI para otorgar tan generoso préstamo al gobierno conducido por Mauricio Macri, vinculadas fundamentalmente a la disminución del déficit fiscal y la eliminación de restricciones para el negocio de la especulación y la transferencia de renta nacional al exterior, están perfectamente plasmadas en el Proyecto de Presupuesto para el año 2019 que, según la Ley de Administración Financiera debe ser presentado antes del 15 de setiembre del año previo.

El macrismo parece dar giros interminables en una rotonda de la que no puede salir, al plantearse situaciones superpuestas: por un lado tiene la necesidad de reducir el déficit fiscal, es decir, la diferencia negativa entre los ingresos y egresos del Estado. Por otro lado, ha optado por cerrar los grifos de ingresos de recursos (con lo que lograría alcanzar el primer objetivo recién planteado), por ejemplo: eliminó impuestos a bienes personales, baja de contribuciones patronales, de retenciones a las exportaciones, etc. Y por último, hace recortes en el salario, lo que disminuye la capacidad tributaria de los ciudadanos, agravando el primer problema.

Esto, está planteado en el presupuesto con el que piensan contar el próximo año, que en caso de ser aprobado en estas condiciones, implica un sombrío futuro inmediato para los trabajadores argentinos.

Ingresos – Crecimiento de la economía

El proyecto estipula un crecimiento de la economía del 2% a partir del incremento de las exportaciones, que estiman del 10,7%. En tanto, para las importaciones se calcula un aumento del 7%. El consumo privado (es decir, el realizado por familias, empresas e instituciones privadas) crecería apenas un 1%, mientras que el consumo público (se llama así al consumo del Estado) caería el 3,7% ajustándose sobre los gastos del Estado.

Respecto a las retenciones a las exportaciones de soja, el gobierno de Macri pretende seguir con su reducción gradual, desoyendo incluso al FMI, lo cual implica una pérdida para el Estado nacional de $25.000 millones para el 2019. Respecto a la baja en las contribuciones patronales, la pérdida es de $80.000 millones. Como describíamos al comienzo, el Gobierno cierra las posibilidades de financiamiento, beneficiando a sectores muy concretos y reducidos que se ven representados en él.

Un detalle: el documento explicita que “el tipo de cambio se determina libremente en el mercado, con intervenciones ocasionales por parte de la autoridad monetaria, para suavizar cualquier comportamiento disruptivo”. Es decir, el valor de la divisa no lo fija la Argentina conforme a las necesidades internas, de su desarrollo o su industria, sino que se fija conforme lo necesite el capital extranjero y la especulación de las finanzas.

Egresos – “Gasto” público

  • Ministerio de Desarrollo y Ministerio de Trabajo: La partida “Ayudas sociales a personas” tendrá un recorte nominal de $1.700 millones, lo que equivale a una reducción del 22% respecto a 2018. Al mismo tiempo, el Plan Alimentario Nacional y la compra de leche para el Plan de Madre y Niño, a donde hoy se destinan $12.890 millones, busca ser reducido a $4.143 millones, es decir el 74% en términos reales. ¿Cuántos niños dejarán de ser alimentados? Seguramente millones más que los pocos grandes exportadores de soja que se benefician con la quita de retenciones.

  • Plan PROGRESAR: Para el próximo año estipulan una rebaja del 5% en el monto nominal respecto al 2018 dada la menor cantidad de beneficiarios. Para el Estado significa un “ahorro” de $460 millones, para los estudiantes que lo recibían, la pérdida de su condición de tal.

  • Transferencias a las provincias: se prevé recortar en un 50% en términos reales estas transferencias, que en términos nominales el del 35%. El Fondo Nacional de Incentivo Docente, Compensaciones Salariales y el Ex-Fondo Compensador, sufren un recorte del 92%. Cada provincia deberá hacerse cargo de los $2420 que cobran por mes los docentes con dos cargos. Es decir, se centraliza la recaudación a partir de lo firmado en el Pacto Fiscal y se “federalizan” los egresos. Las provincias ahogadas y endeudadas, uno de los mejores ejemplos es Mendoza, deberán seguir rebajando salarios y tomando deuda para pagar gastos corrientes.

  • Salud: Se estipula congelar nominalmente el presupuesto de los cinco hospitales que reciben fondos nacionales: el Garraham, El Cruce de Florencio Varela, Cuenca Alta Néstor Kirchner, Dr. René Favaloro y Presidente Néstor Kirchner. En términos reales, teniendo en consideración la inflación creciente, implica una reducción del 17%. Para clarificar la gravedad del recorte, diremos que son 1.600 niños los que se atienden diariamente en el Garraham.

  • CONICET: Respecto a los salarios, seguirán la suerte de los empleados públicos mientras que plantean reducir el 2% de personal.

  • Transporte: Los subsidios se disminuirán un 24%.

  • Empresas públicas: Un amplio conjunto de empresas del Estado son ajustadas. De ese modo se logra su desfinanciamiento y la poca o mala prestación del servicio justificando, quizás luego, su privatización.

En conclusión, lo números permiten observar como se materializa el ajuste sobre los sectores populares en la Argentina, mientras se beneficia a una minúscula rosca que, siendo alfiles de intereses foráneos la mayoría de las veces, ahoga a los trabajadores argentinos.


Con información del Informe “Presupuesto 2019: ¿hacia dónde van las tijeras del FMI?” del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz.

Dra. Noelia Navarro
Abogada. Docente
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