“Mantener el impuesto promedio a las exportaciones de soja en el 25,5 por ciento”.

-“Reducir más los ineficientes subsidios a la energía y el transporte”

-“Reducir la nómina salarial ajustando el empleo público a través del desgaste sostenido de empleados no prioritarios en 2018 y congelando las contrataciones en la administración federal”

-“Demorar la implementación de la recientemente aprobada reforma fiscal a 2020 como mecanismo para preservar ingresos (la postergación de las reducciones en los aportes patronales y la posibilidad de deducir del impuesto a las Ganancias a las transacciones financieras)”.

-“Racionalizar el gasto en bienes y servicios, con un recorte del 15 por ciento en términos reales en 2018 y continuando en 2019”.

-“Reducir los gastos de capital 0,6 puntos porcentuales del PBI para 2019 con la expectativa de que los proyectos de PPP protejan el nivel global de desembolsos en infraestructura pública”.

-“Reducir las transferencias discrecionales a las provincias en 1,2 puntos del PBI para 2019”.

-“Limitar la suba nominal de los salarios del sector público (incluyendo pagos no remunerativos) al 8% entre junio de 2018 y junio de 2019.

El gobierno ratifica su intención de seguir ajustando sobre la clase trabajadora de nuestro país, pero ademas en garantía ofrece la venta de tierras públicas y el Fondo de Garantías de Sustentabilidad de la Anses.

Mientras el gobierno se rifa nuestra soberanía política, y económica, los medios monopólicos de comunicación le alivianan  el terreno y las usinas de formación nos forman para desear lo que no venden los de arriba, los de abajo y adentro pretendemos seguir denunciando y haciéndole frente a esta oligarquía financiera, que excluye, que quita derechos y nos arrebata los sueños de vivir cada día un poco mejor.