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Macri: más legislación represiva contra las movilizaciones

Macri quiere cambios en el Código Penal para aumentar la represión contra sindicatos y movilizaciones

El ajuste de Macri destruye diariamente los restos sociales de su exiguo triunfo electoral de 2015. Ahora, el gobierno está agotado y, su permanencia en la Casa Rosada es tan artificial como puede ser la de una flor en un florero, una vez separada de la savia de la historia, que es la soberanía popular.

Por ello, al no tener apoyo social importante, sólo depende de la censura embrutecedora de los medios monopólicos como Clarín o Los Andes en Mendoza, los que ocultan o deforman sus crímenes y políticas antinacionales.

En definitiva, el gobierno de Macri es una rosca de ex miembros de la dictadura cívico-militar de Videla y Martínez de Hoz, con funcionarios del sanguinario represor Fernando de a Rúa, responsable directo del baño de sangre del 2001.

Entonces, al no poder sostenerse por los votos, Macri se apoya en las botas: la serie de hechos represivos contra docentes, estudiantes y militantes sociales prueban la decisión de aumentar la persecución, represión y encarcelamiento (acompañado de formas de tormento, como la asfixia al estudiante Quispe en Jujuy) dirigidas contra los sectores avanzados del pueblo movilizado.

No es casual la presencia en el gobierno que la Ministra de Seguridad provenga de una organización terrorista especializada en el asesinato de obreros sindicalistas; propensión que luego pudo practicar como Ministra de De la Rúa, robando legalmente jubilaciones y salarios para entregarlas a la bancos internacionales; para tales menesteres, esta lamentable excrecencia de la partidocracia porteña, portadora de apellidos oligárquicos, lleva adelante oscuros negociados con la capital de los verdugos: el Estado genocida sionista de Israel.

Pero esto no empezó hoy: Mauricio Macri, como intendente porteño, apaleaba indigentes con la UCEP y pretendió legalizar la picana, a través de las “pistolas Taser”, utilizadas en por los abanderados de la tortura legal: Israel. No olvidemos que Macri debió ser procesado y destituido por traición a la patria, cuando admitió que designó al Jefe de la Policía Metropolitana siguiendo instrucciones del Embajador de los Estados Unidos y de la Embajada de Israel, es decir, del terrorismo internacional, de la CIA y el MOSSAD, resposables de millones de muertos, torturados y secuestrados en prisiones clandestinas. Por eso no sorprende que Macri compre armamento a los EE.UU destinado a la represión de la protesta social, con la excusa de “combatir del terrorismo o el narcotráfico”.

Ahora, la salvaje unitaria Patricia Bullrich, verdadera maníaca antiobrera, como una encarnizada discípula del coronel Falcón, de la Hiena de la Patagonia y de la lúgubre galería de los represores salidos desde los húmedos sótanos del odio al pueblo soberano encabezado por obreros, maestras y estudiantes, presenta una modificación al Código Penal para disolver manifestaciones, encarcelar manifestantes y aniquilar la protesta sindical, social y política.

Es decir, que Macri muestra su verdadera naturaleza: es una dictadura del capital financiero extranjero con apoyo de la rosca oligárquica local, que empezó tras una diferencia exigua obtenida en el sufragio universal, pero que, como De la Rúa, se despoja día a día de sus máscaras republicanas y se encamina a sostenerse en el poder únicamente por el empleo de la violencia de Estado. Se confirma que no hay ajuste sin represión. Y el vendepatria Macri tiene planeados muchos ajustes más. Sin embargo, el pueblo argentino, a través de su movilización democrática, sabrá como concluir con este régimen antinacional y antipopular./


Más información en artículo “Cuando protestar se convierte en un delito” de Irina Hauser (P/12)

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