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Macri como virrey del FMI: destruir la escuela y pagar la deuda

En 2019, el Estado dirigido por el delincuente offshore nominalmente a cargo del Poder Ejecutivo gastará el doble en pagar la deuda que en la educación del pueblo.

El presupuesto 2019 destina un 14,9% para el servicio de la deuda con la usura extranjera; mientras sepulta la inversión educativa a un miserable 6,8% del presupuesto. Se trata del nivel más bajo de la década.

Cabe destacar que, durante los recientes gobiernos peronistas la relación era exactamente la inversa: el Estado invertía más en educación y pagaba menos en deuda. Por eso el FMI y el gobierno yanqui quieren impedir a toda costa el inevitable retorno del movimiento nacional y popular al poder. [1]

Además, la inversión se achicó brutalmente: en 2015 el Estado nacional (sin contar las provincias) invirtió el 1,66% del PBI en educación; en 2019, Mauricio Macri desmorona la inversión a un ínfimo 1,25% del PBI.Hay que aclarar que el PBI que “heredó” Cambiemos es mucho mayor que el que dejará al término de su mandato. Es decir, Macri achicó la economía. Sólo agrandó la deuda y las ganancias de bancos, sojeros, mineros, medios masivos y especuladores de toda especie. Por lo tanto, la inversión recortada en educación es, traducida a dinero, todavía mucho menos que lo que indican la relación inversión educativa/PBI.

El crimen educativo del delincuente financiero Mauricio Macri alcanza cifras escandalosas: el presupuesto 2019 para la escuela pública (sin contar universidades nacionales) será reducido nominalmente en un 18,9%; pero la caída real es del 39,3%. Las víctimas presupuestarias son casi todos los programas del Ministerio de Educación; las víctimas reales, los niños, jóvenes y adultos que querían educarse.

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El macrismo es una dictadura del dinero, oculta tras una máscara republicana formal. Es contrario a la voluntad general del pueblo argentino, que jamás le otorgó poder para sacrificar la educación pública y contraer una deuda criminal, que no hacía falta y que es la cadena para someter y humillar a la Nación, despojándonos de la soberanía reconstruida durante los gobiernos populares peronistas de 2003 a 2015.

La democracia es el gobierno del pueblo, a veces por sus representantes, generalmente por su propia movilización política a través de sus órganos: organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles, y sus instrumentos político-partidarios que conforman el movimiento nacional y popular.

Queda claro que en el régimen macrista NO gobierna el pueblo, sino una plutocracia local, reducida a socia menor y ejecutora fiel del plan extranjero de dominación semicolonial. El FMI, o sea el Estado norteamericano, tiene el poder; Macri, el gobierno (sólo por ahora).

En realidad, Macri ha dejado de ser un mandatario argentino (por eso no juró por la patria, porque pensaba venderla); ahora es un simple virrey del FMI colonial, que es una oficina administradora de países reducidos a la servidumbre.

El sucio acuerdo con el FMI tiene un sólo propósito, y no es económico, sino político. Estados Unidos, la potencia más genocida, imperialista y terrorista de la historia humana, necesita mantener a toda costa a su virrey colonial acosado por la movilización democrática del pueblo argentino.

Por eso recorta de manera salvaje la inversión educativa: para privar al pueblo de uno de sus instrumentos culturales de liberación nacional: la escuela pública. Para reducir a la servidumbre primero hay que reducir a la ignorancia. El plan macrista de ajuste es similar al de Martínez de Hoz, Cavallo, Menem y De la Rúa. Todos ellos mutilaron de diversas formas la escuela pública.

Un país dominado por las finanzas extranjeras y un grupo de exportadores sojeros y mineros, amparados por una runfla de empresas mediáticas concentradas, periodistas, profesores de la universidad colonial, abogados de grandes compañías y políticos pagados por el capital foráneo y la rosca oligárquica es todo lo que se necesita para mantener la dominación de la Argentina desindustrializada y devastada.

Pero el plan puede fallar si se profundiza la movilización social y la democracia del pueblo derrota a la tiranía financiera refugiada en la Casa Rosada, ya sea por la vía electoral, ya sea por la renuncia y huida del macrismo.


Fuente

El presupuesto 2019. Un análisis desde el punto de vista del sector educativo. Instituto Marina Vital. CTERA, Bs. As., 18 de septiembre de 2018.

Referencia

[1] En 2013, la relación era 8,5% para educación y 6% para deuda; en 2015, 8,4% y 7,7% respectivamente. Desde 2016 a 2019, la relación es favorable al pago de la deuda.

 

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Dr. Gabriel Delgado
Abogado y profesor.
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