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#MacriGato, privatizame esta

Te lo digo a vos, gato. Te hablo así porque te hacés el popular. Seguramente imaginás que el pueblo es abyecto, iletrado, vago y sucio. Y te haces el popu. Pero bien sabemos todos los que te conocemos desde hace muchos años, a vos y a los que son como vos, que sólo se ponen una máscara y despúes se lavan las manos. Y la verdad, es que lo que tendrían que lavarse es el alma, que la tienen bien negra.

No se si sabés que el fútbol es cultura. Ustedes, los mercaderes del trabajo ajeno, piensan que la cultura es un edificio para hacer eventos empresariales. Eso hiciste con el Teatro Colón. Pero, para que te sentés con tu jermu en el palco, y digás algo para matar el tiempo (porque la obra no la entendés o te quedás dormido, pavote), y además podás hacerte el culturoso (si es que te importa, porque tu guita te exime de cultivarte y se te perdonan tus burradas), te cuento que Petronio era el “asesor” de Nerón en materia artística.  Era como un Durán Barba del Imperio Romano. Después de años de alabar falsamente las cualidades artísticas del César, Petronio se despidió, antes de suicidarse, con la siguiente carta:

“Adiós, pero no hagas música; asesina, pero no escribas versos; envenena, pero no bailes; incendia, pero no toques la cítara…”

De esta forma, gatazo, te digo: sacame las retenciones a la soja y a la minería, pero no digás que sos de Boca; dejá a millones sin laburo, pero no te pongás nuestra camiseta; clavanos el doble de deuda externa, pero no me toqués el fútbol.

Porque si te metés con la pasión, es casi como que me toques a la vieja. Eso lo dice un personaje de una película de un tipo que te votó. ¿No viste “El secreto de sus ojos”? (El libro seguro que no lo leíste) Acaso, ¿no tiene razón Sandoval (Francella) cuando explica lo que es la pasión, eso que “no se puede cambiar”?

Pero, ¡qué vas a entender vos, si eso te chupa un huevo! Para ustedes, los jugadores son mercancía y la pasión de millones, un nicho de negocios. Si vendés la patria a la potencia extranjera (cipayo, como te diría el Papa), ¡qué carajo te importa privatizar el sentimiento y hacer re pelota el bien cultural y la función social que generan y prestan los clubes de fútbol!

Pero no te va a resultar fácil. Cada vez que quisiste privatizar el fútbol te fue mal: los socios de Deportivo Español te votaron en contra; los clubes de la AFA te rechazaron. Ahora extorsionas desde la Presidencia a los clubes con la guita para que cambien el Estatuto de la AFA, y metan las Sociedades Anónimas Deportivas. Sabés que si los clubes te hacen juicio por la guita que debe el Estado, lo ganarían, pero dentro de cinco años.

Eso te lo digo yo, como abogado. Más, con los jueces alquilados que tenés. Así, les ponés el cuchillo en la panza. Vos, y tus esbirros, como el que manejaba Blanquiceleste S.A. (que cagó a Racing) o el escribano chastrín que pusiste de Jefe del espionaje. Nada mejor para un botonazo como vos, que otro de igual calaña, manejando jugadores como si fueran carne humana que se vende y se compra, en manganetas con los medios concentrados, la dirigencia deportiva, y la cana, los jueces y los barras.

El que puede dar cátedra es el Tano Angelici: ese roñoso que si Román le hace un pase, seguro se quiebra las dos gambas, pero el muy hijo de p… le cuestionaba el contrato, hipócritamente cuidando el gasto del club; tal como hacés vos con los ajustes y despidos desde el Estado nacional.

Pero te digo una cosa, gato: ¡privatizame esta… PASIÓN! A ver si te sale. Los argentinos y argentinas no son “empanadas” que se tragan una tras o otra. Está nuestra cultura. Con vos, sólo está la más sucia y negra ambición, ponete una rodillera para el Idolo Dinero. No te va a salir.

PD.: ¡Ah! Casi me olvidaba. El mismo tipo que te votó, hizo muchos años antes una película que se llama “Luna de Avellaneda”. Ahí, un garca privatizador dice las mismas cosas que tus secuaces para convencer a la asamblea de socios que vendan el club para poner un casino (como los del Tano). En esa, los malos ganan. Pero la vida no es una película./

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