Home   /   Editorial  /   Mujer, docencia y trabajo no remunerado
Mujer, docencia y trabajo no remunerado

Situándonos en la el problema de la mujer, particularmente en Mendoza, describimos en la siguiente nota quienes y cómo se aporta al Producto Bruto. La docente es, como apreciaremos, mas que un sustantivo, una palabra que incluye dos adjetivos que circundan la pobreza: ser mujer y ser docente hace que exista trabajo que alguien, en este caso el Estado, se ahorra, para que pague deudas a extranjeros.

La mujer y su trabajo no remunerado

El trabajo no remunerado de las mujeres solapa el costo en cuidados y labores domésticos que sustenta a las familias, apoya a las economías y a menudo suple las carencias en materia de servicios sociales.

Sin embargo, por lo general no se reconoce como “trabajo”. El valor económico del trabajo de cuidado no remunerado y del labor doméstico representa entre un 10 y un 39% del PBI; y puede pesar más en la economía de un país de lo que pesan la industria manufacturera, el sector del comercio o el del transporte. [1]

(ONU Mujeres – 2016)

Desgraciadamente, no sólo no se reconoce socialmente el gran número de horas que las mujeres dedican a esto, sino que además se suele naturalizar que esta abrumadora carga de trabajo es únicamente responsabilidad de las mujeres, lo cual genera algunos impedimentos para nosotras:

  • Menor tiempo para el aprendizaje, la especialización, el ocio, la participación social y política, o el cuidado personal
  • Mayores dificultades para insertarse en un trabajo fuera del hogar, avanzar en las carreras educativas, laborales y acceder a salarios que le permita un sustento digno para ella y sus hijos
  • Mayor participación en el trabajo informal, en el cual las mujeres pueden tener un mayor control sobre su tiempo, aunque este tipo de trabajo no les brinde protección social.
  • Mayor probabilidad de ser sometidas a maltrato laboral y doméstico asociado a la imposibilidad solventarse económicamente y así no depender de un hombre.

De acuerdo con el informe del Centro Atenea, realizado en nuestro país, la cantidad de tiempo que los varones dedican al trabajo remunerado es de 10hs semanales más, contra las 35 hs de las mujeres, en un promedio de 45hs semanales. [2]

Según el Indec, con datos relevados en 2013, cuando hay menores en el hogar el 64,1% de los varones participan de su cuidado, mientras que en iguales circunstancias el porcentaje de mujeres que se ocupa de estas tareas llega a casi el 94,1%. Es decir que casi la totalidad de las mujeres cumple con la responsabilidad del cuidado de los niños, pero en el caso de los varones solo 6 de cada diez lo hacen.

La distribución desigual del trabajo de cuidados y doméstico perjudica notoriamente a las mujeres. En Mendoza no nos quedamos atrás.

La docencia no remunerada

El trabajo docente, en sus distintos niveles, requiere e incluye, además, del tiempo en el que se está en el aula frente a los estudiantes, variadas actividades que se realizan, la mayor parte de las veces, fuera de la escuela. Preparar las clases, corregir trabajos, buscar material didáctico, reunirse con los padres, preparar actos escolares, ornamentar el salón, actualizarse y formarse permanentemente. Por otra parte, se suman otras tareas vinculadas a la situación socioeconómica actual de incremento de la pobreza y desocupación como, atender los problemas sociales de los alumnos y contener situaciones de violencia, en ocasiones darles de comer.

En punto a la política educativa cornejista, se implementó el sistema Gestión Educativa Mendoza (GEN), que genera un canal único de comunicación entre la DGE y todas las escuelas de la provincia. Suena bien, pero resulta que no sólo genera más trabajo no remunerado para los docentes que no pueden cargar los datos requeridos en su horario de trabajo, sino que además es una vía de información rápida y precisa para, por ejemplo, cerrar cursos cuando no cumplen con la cantidad de alumnos, entre otras cosas.

Sumado el trabajo no remunerado de cuidado y hogareños por ser de cada 10 docentes 8 mujeres, la efectiva equidad de los sexos en el mundo laborar es una labor titánica para las docentes.

La efectiva emancipación femenina pensada y desarrollada desde las pautas y patrones culturales propios es una mera utopía en el marco del gobierno de la Alianza Cambiemos y la aprobación del presupuesto 2019, al servicio del FMI. En países como el nuestro la emancipación femenina, tan discutida actualmente, en sencillamente imposible aislada de la emancipación nacional y del pueblo todo. Tener noticia de ello es, tal vez, lo indispensable para encarar tan justa empresa./


Referencias

[1] El empoderamiento económico de la mujer en el cambiante mundo del trabajo, Informe del Secretario General, E/CN.6/2017/3, diciembre de 2016

[2] Brecha salarial de género. Recuperado: http://rinacional.com.ar/sitio/la-brecha-salarial-de-genero/

Etiquetas

Notas Relacionadas