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¿Por qué Macri nunca le toca el timbre a un pobre?

El día de hoy Macri, Vidal y compañía volvieron a repetir su teatro de timbreo después de meses escondidos. Justo hoy, desde la UCA alertan por el aumento de la pobreza, especialmente entre los niños.

Según publica el diario Ámbito, el director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, Agustín Salvia, advirtió que la pobreza en la Argentina “está aumentando”. Mientras sostuvo que esa problemática “afecta principalmente a los niños”. “Son sus principales víctimas ante una situación de crisis o pobreza”.

Entre los datos que menciona, indicó que la pobreza rondará el 33% y si no mejora la situación, la indigencia podría afectar al 10% de la población. Por si no se entendió, en la Argentina del macrismo, uno de cada tres argentinos es pobre y uno de cada diez no tendrá para comer.

Cuestionar las cifras es imposible. A finales de junio, el Indec estimó que el 35% de los hogares genera ingresos inferiores al umbral de pobreza. Súmele a esto la pérdida del salario vía inflación y la continua caída de la actividad económica.

Ante el escándalo que supone la situación, Vidal balbucea sobre cuadernos y cambia de tema: “Lo más importante que tenía que resolver Cambiemos está resuelto y es que el presidente se va a presentar a la reelección. Todos los demás podemos esperar”.

Claro está que los niños que pasan hambre no es una prioridad. En el marco del ajuste acordado con el FMI, se subejecutará el presupuesto nacional y millones de pesos acaban de ser congelados por decisión del gobierno. Según estiman los primeros cálculos, el 40% del presupuesto nacional. Entre los recortes esta la asistencia social a los sectores  más vulnerables.

Publica el sitio Política Argentina: “En el caso de la cartera de Desarrollo que encabeza Carolina Stanley, habrá un duro impacto en la ayuda a niños pequeños. Es que, hasta el momento, sólo se ejecutó un 3,42% del Apoyo al Plan Nacional de Primera Infancia y un 25,79% del programa de Promoción y Asistencia a Espacios de Primera Infancia.”

Para lo que sobra plata es para pagarles a los atorrantes de la especulación financiera, el presupuesto se aumentó en 9.683 millones de pesos, entre otras cosas, para pagar intereses de deuda. Menos mal que el acuerdo con el FMI tenía en cuenta la asistencia social.

Mientras Macri timbrea y los argentinos pasan hambre, la situación no da signos de mejora. Incluso con las miserables subas anunciadas de las prestaciones sociales en septiembre, las jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y AUH pierden un 10% de poder de compra respecto al año pasado. Eso quiere decir que más de 17,7 millones de argentinos serán aún más pobres.

Imagine ahora el estado en el que puede quedar el presidente si entra a un barrio carenciado o a una fábrica en crisis sin su custodia armada y mediática.

¿Cuánto tiempo más puede durar la ficción de los timbreos? En algún momento terminará chocándose con la realidad del bolsillo, el rugir de los estómagos y el escarmiento popular.

 

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