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Debe terminarse con la política de ajuste y su sombra: la represión | Aparición con vida de Santiago Maldonado y renuncia inmediata de Patricia Bullrich

La grave desaparición de Santiago Maldonado no es un caso aislado. Se enmarca en la política represiva del gobierno de Macri en contra de la protesta y movilización social. Es que la represión por parte de quienes hoy conducen el Estado Nacional es un prerrequisito para sostener el brutal ajuste que están aplicando sobre el pueblo argentino. Represión y ajuste son las dos caras de una misma moneda. Inevitable es la comparación con las duplas Krieger Vasena–Onganía, Martinez de Hoz-Videla, y De la Rúa y la Plaza de Mayo bañada de sangre en diciembre del 2001.

 

Macri (Durán Barba mediante) es el heredero político de estos fatídicos personajes y está llevando a la perfección el plan de las botas, pero esta vez con los votos. Para muestra sobra un botón, y Mauricio tiene una botonera completa. La feroz represión contra los trabajadores de PepsiCo y Cresta Roja, el miserable ataque contra la Carpa Blanca Docente y la Escuela Itinerante, la detención arbitraria y sin causa alguna del presidente del centro de estudiantes de la UNJu (Universidad Nacional de Jujuy), entre otras; engruesan la larga lista de víctimas de la violencia ejercida por el gobierno contra todos aquellos que defienden sus derechos. Puede cambiar el ejecutor (Gendarmería, Policía Federal, Metropolitana o Provincial) pero siempre se responde a la política deliberada de la CEOcracia gobernante en contra de los trabajadores y los más humildes, que protestan al ver sus intereses atacados.

El caso de Santiago Maldonado puede sumarse a esta lista. La decisión de utilizar la Gendarmería para disolver una protesta, se corresponde con su concepción política. El consiguiente desinterés mostrado por Macri y  su Ministra Bullrich ( de Seguridad), determinan que esde el 1 de Agosto, más de un mes, haya un ciudadano desaparecido. La Argentina ha perdido su condición de Estado de Derecho. El macrismo se llena la boca hablando de  republicanismo, pero invoca la Constitución Nacional sólo cuando le conviene. Los hechos, el tiempo transcurrido y las irregularidades del caso son argumentos suficientes para justificar la denuncia del fiscal federal Federico Delgado, contra quien funge de presidente y su deplorable ministra de Seguridad por encubrimiento en la desaparición de Maldonado.

Cornejo, el mejor alumno de Macri y su gobernador modelo, no puede ser menos y está en boca de todos los mendocinos por los operativos policiales en el Centro Educativo Arcoiris reprimiendo estudiantes y vecinos del Campo Papa. Además es famosa la debilidad del “Chuky” de perseguir a los usuarios del transporte público de pasajeros y mandarlos al calabozo por no poder demostrar el pago del boleto con la Red Bus, o “del coso”, como le cuesta expresar a nuestro Gobernador.

Ahora bien, ¿Cómo es que Macri y Cornejo llegaron al gobierno? ¿No es acaso la UCR y su brazo universitario, Franja Morada, parte esencial de CAMBIEMOS? La UCR entregó la estructura del partido centenario en la elección presidencial y la Franja ligó lindo. A cambio de los cargo, la Franja Morada sirvió de pata populista que provee al macrismo de “cuadros técnicos”. Miles de militantes ocupan lugares estratégicos del Estado, principalmente en la Universidad, y fueron candidatos en las PASO. Jóvenes y no tan jóvenes morados ocupando cargos y lugares importantes en las listas así lo demuestran. Para ejemplificar: Agustín Albor Cantar, ex secretario de políticas universitarias, es candidato a diputado nacional por Cambiemos en Santa Fe; Danya Tavela es la reemplazante en dicha cartera; Josefina Mendoza, presidenta de la FUA va de candidata a diputada nacional por Cambiemos en la Provincia de Buenos Aires; y Tamara Salomón, ex presidenta de la FUCuyo, es candidata a diputada provincial en primer término en Mendoza. Ni hablar de los cargos políticos ocupados en los municipios donde gobierna el radicalismo.

Vale decir que la Franja Morada no acompaña ni apoya al actual gobierno, sino que es parte fundamental de él. ES EL GOBIERNO. Por lo que resulta contradictoria y oportunista la permanente conducta de denuncia y auto-repudio de las decisiones del gobierno. Los mismos radicales morados que reclaman por la aparición de Santiago Maldonado son los que cobran los sueldos por pertenecer al gobierno que lo desaparece. Ese es el nivel de cinismo.

Todas las demás organizaciones del amplio abanico político no pertenecen al gobierno nacional: desde el FIT (PTS + PO) hasta Libres del Sur, pasando por las distintas expresiones del Movimiento Nacional. Al no pertenecer al gobierno, el reclamo se torna totalmente legítimo. En cambio Franja Morada es parte del “régimen”. De allí la actitud a medias tintas y su discurso confuso y engañoso. Serán bienvenidos a la vereda de la “resistencia” siempre y cuando abandonen los cargos.

Es por lo anteriormente dicho que cae de maduro la responsabilidad que le compete a Macri y a Patricia Bullrich en el caso. Por esta razón exigimos la renuncia de la Ministra y la aparición con vida de Santiago Maldonado. Mientras tanto esperamos de Franja Morada explicaciones sinceras o la renuncia masiva y abandono del gobierno represor.

Si Bertolt Brecht fuese estudiante hoy, bien podría decir:

“Cuando Macri vino por los trabajadores de PEPSICO, guardé silencio, porque yo no era trabajador.

Cuando Macri fue por los docentes de la Escuela Itinerante, no protesté, porque yo no era maestro.

Cuando Macri se llevó a Santiago Maldonado, no hice nada, porque yo no era Santiago Maldonado.

Cuando Macri venga por los estudiantes, ya no habrá nadie más que pueda protestar”.

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