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YPF como socio bobo de las petroleras extranjeras

La política nacional de combustibles fósiles, la energía eléctrica y el gas envasado, necesarios para el desarrollo de la industria, se halla enfrentada a la lógica rentista de la empresa privada. Una política de corte nacional con el mercado interno como su principal beneficiario necesariamente requiere del control del Estado en pos de la producción creciente que demandan las industrias en crecimiento. Tal fenómeno ocurrió en los periodos históricos en que los gobiernos populares desplazaron a los mercados internacionales en las decisiones del destino del sector. Sin embargo, la inversión de signo del gobierno nos devuelve a la lógica privada cuyos efectos padecemos los argentinos.

Desde los 90, durante 11 años y libre de retenciones a la exportación, Repsol pudo vender el trabajo argentino en el mercado internacional y convertir la divisa obtenida en una formidable transferencia de renta al exterior. En 1999 para pagar el endeudamiento producto de su privatización, la empresa de capital extranjero de origen español, vendió a la empresa norteamericana Apache la participación que tenía la propia YPF en Texas y Oklahoma por 3063,5 millones de dólares. En adelante la empresa llevó a cabo un proceso de desmantelamiento de los pozos de extracción: entre 1993 y 1998 el promedio de pozos emprendidos fue de 77 por año, luego de su privatización, en 2010 por ejemplo, se había reducido a 23 pozos. La consecuencia, según los datos de un informe del Becario del CONICET Mariano Barrera, fue una disminución de 123 a 63 millones de metros cúbicos entre 1999 y 2011.

El cuadro anterior evidencia que gracias a la libertad de remitir utilidades al exterior y la desinversión citada todo el trabajo argentino en dicha empresa fue a parar a la caja registradora de capitales foráneos.  Luego de haber sido declarada de “interés público nacional” estaban sujetas a expropiación la parte mayoritaria de las acciones de YPF, teniendo al autoabastecimiento como finalidad. Mediante el programa de Estímulo a la extracción de Petróleo Crudo, financiado por el Tesoro de la Nación, la cantidad de barriles extraídos destinados al mercado interno ascendió a 569.468 /día aliviando la erogación de dólares destinada a la importación.

Si bien la CEOcracia hubiese querido privatizar YPF, para hacerlo necesita 2/3 de votos afirmativos de ambas cámaras del Congreso Nacional. En lugar de eso, modificó el sentido de la política energética. Aranguren, implementó una política de reducción de pozos petroleros a 34% y 20% en los años 2015 y 2016 según un estudio de Graschinsky y Charvay (1) con el consecuente incremento en la importación. Además, abandonó la regulación de precios mediante subsidios del Estado de combustibles librándolo al mercado internacional y situando el precio del barril por debajo del promedio. Esto llevó a una continua disminución del precio del barril Medanito y Escalante (2) acordado por el Ministro de Energía y Minería de la Nación con Shell (de la que formaba parte) Axion y Panamerican Energy, entre otros, que lejos de significar la reducción en los precios de las naftas se incrementó junto con la rentabilidad improductiva de estas empresas. Actualmente el incremento acumulado promedio alcanza el 41,5% por cada litro de nafta Súper. Ahora bien, el correlato inflacionario del aumento del combustible fue el traslado a los precios por el encarecimiento del transporte.

Para Cambiemos el petróleo pasó de ser un recurso estratégico para desarrollar industria y con ella trabajo, salario y mercado interno a una mercancía tradicional. La consecuencia de dejar la administración en manos privadas es la ventaja que deja correr YPF sobre sus competidoras que exportan/ importan malgastado los dólares de los argentinos con mínima inversión y máxima rentabilidad. Así, siendo un socio bobo del interés extranjero, los CEOs abusan del Estado Argentino sonriendo para las cámaras.

 

Fuentes y referencias

  • Barrera, Mariano A. La renta petrolera en Argentina: un análisis de las últimas dos décadas. Ens. Econ., Volumen 23, Número 43, p. 93-115, 2013. ISSN electrónico 2619-6573. ISSN impreso 0121-117X.
  • 1Charvay, P. y Graschinsky C. Perspectivas de la producción de Petróleo en la Argentina. Revista Soberanía Energética. Buenos Aires: Fundación Generación Del Sur. Número 2
  • 2 MINEM – Ministerio de Energía y Mineria de la Nación. minem.gob.ar
Dr. Alejandro Piscitelli
Secretario General ADUME. Docente Universitario. Médico.
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