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El ¿”Alienado”? de Macri pronostica que en 10 años baja la inflación y la pobreza

Macri se reunió con Vidal y los intendentes macristas de Buenos Aires. En lo que fue una reunión para la foto, el presidente sostuvo: “No tengo ninguna duda de que si nosotros persistimos en este camino, en 10 años vamos a tener un país con una pobreza e inflación de un dígito y con un sistema financiero que le permitirá crecer y desarrollarse a las pymes”.

La caída libre de la imagen presidencial y de todo su gobierno, reflejada en las encuestas recientes y en el descontento/odio hacia Macri, llevan a un cínico presidente a decir barbaridades como las citadas.

El ajuste, el endeudamiento feroz, los tarifazos que les garantizan a los monopolios de los servicios pingues negocios, lleva a los jubilados y a los más postergados a hipotecar su futuro a cambio de un poco de gas o electricidad.

Los Joe Lewis, los Shell, los Aranguren, los Caputo, los bancos y las financieras festejan el desguace. Y como si fuera poco, el cínico mercader de los dólares y los bancos, Dujovne, reafirma las mentiras anunciando que este año, el 2019, tendrá como característica que los salarios le ganarán a la inflación. En ningún momento del mandato de Macri, sucedió tal situación.

Peor aún, Sandleris ya anunció las tres medidas del Banco Central para combatir la inflación: menos pesos circulando, bandas más lentas y nueva carta orgánica. ¿Qué significa eso? Aumento de tasas de las Leliq para sacar pesos de la economía y ponerlos al servicio de la timba, mientras que al mismo tiempo se enfría el mercado interno. Si no hay pesos, no hay en qué gastarlos, ni siquiera en dólares (lo cual es así desde el mismo día que asumió Macri a pesar de “quitar” el “cepo”).

A esto debemos agregar que en los últimos 12 meses, la morosidad de las empresas vinculadas al comercio y la industria se triplicó. Es decir, pidieron préstamos, y como las tasas de interés están atadas al negocio de las Leliq, un préstamo “de inversión productiva” (eufemismo de préstamo para afrontar tarifas y salarios), ya no pueden pagarse con regularidad, pues esas tasas superan el rendimiento de la producción. Muchos comercios e industrias ya han tenido que bajar sus persianas. La crisis es evidente.

Pero Macri, que a pesar de todo, pareciera estar alienado, ido, fuera de intervalos lúcidos, insiste con declaraciones maliciosas. Tal vez sea improductivo discurrir en la capacidad de sus facultades mentales, pero lo cierto es que ni subió la economiau, ni bajaron la pobreza ni la inflación. Es más, todo parece indicar que lo contrario seguirá sucediendo durante este año también.

El negocio de los bancos, a quienes Macri, Dujovne y Sandleris representan, fue redondo. Todos los demás, sin excepción, salieron perdiendo en este festín. Ni siquiera migajas quedan para repartir.

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