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Camila García: “Cuando hay uniformidad del pensamiento, no hay política”

En el marco de la discusión sobre la necesidad de la unidad, como requisito para derrotar al macrismo el próximo 27 de octubre, desde la redacción* pudimos entrevistar a Camila Rocío García, integrante de grupo Callao- Agenda Argentina, e integrante del equipo técnico de Alberto Fernández, en el debate” Los desafíos del movimiento obrero en tiempos de crisis” celebrado el pasado jueves 10 de octubre en la FOEVA , organizado por la CGT Regional Mendoza, Agenda Argentina y Agenda Mendoza. A continuación la entrevista.


CG : Camila Garcia
R : Revista Integración Nacional.

R: ¿Nos podrías contar qué es Agenda Argentina y Agenda Mendoza?

CG : Agenda Argentina es un espacio interdisciplinario de pensamiento crítico. Se empezó a formar el año pasado, ya que habían un montón de grupos pululando por ahí, del campo intelectual, de la universidad, de los influencers de Twitter que hacen pensamiento político y muchas personas que influyen en la opinión pública a través de sus notas, que tiene un renombre por su análisis político para diferentes grupos. Entre esos grupos decidimos agruparnos todos juntos y decir: “tenemos que ser nosotros, el pensamiento intelectual, bajando al territorio”, con la idea de empezar, en el marco de la unidad, a pensar los nuevos emergentes, las nuevas demandas de la sociedad, para reactualizar el pensamiento político. En ese marco es que Alberto nos convoca a que el pensamiento crítico es el que tiene que estar también observando.

Con ese sentido nos preguntamos ¿Cuándo el pensamiento crítico dejo de ser crítico? Cuando hay uniformidad del pensamiento. Cuando hay uniformidad del pensamiento, no hay política, y si no hay política no hay debate, y si no hay debate no hay nuevas ideas. Si no existen nuevas ideas no existen nuevos reemergentes y se debilita el concepto de representación, con lo cual la política tiene que ser un debate y una discusión constante. Y nosotros somos, queremos ser, parte de la articulación de ese debate.

Para eso esta Agenda Mendoza. Los compañeros y compañeras de la Universidad Nacional de Cuyo y otros actores crearon esta agenda que federalizaron, este espacio de pensamiento crítico intelectual para reponer en valor las cuestiones que Mendoza necesita para poder seguir adelante, reactualizar su pensamiento y empezar a hacer política en base a la unidad como concepto.

R: Y en cuanto a la visita de Mendoza particularmente ¿qué te encontraste, qué recorridos hiciste?

CG: Fueron días muy intensos. Tuvimos un almuerzo con mujeres de la universidad, de la ciencia, estuvo muy bueno poder escucharlas, sus demandas, sus cuestiones. Vinimos mucho en ejercicio de escucha activa; esa era la idea un poco también. Ver que tienen para decir en el marco de la agenda federal que propuso Alberto Fernández y Cristina, ver que tienen para decir de Mendoza. De su provincia. Porque nadie mejor para saber cuáles son las necesidades de los mendocinos.

Entonces nosotros queremos venir a escuchar. Siempre dicen que el porteño no escucha y nosotros hacemos política, somos peronistas y tenemos esa virtud, queremos demostrar que realmente podemos ser un país federal y ser los articuladores de ese federalismo desde la presidencia de Alberto Fernández y con el peronismo a la cabeza.

Nosotros, todos, vos, yo, ustedes. Todos somos los articuladores. Estamos en una relación de igualdad. Ustedes desde su lugar de construcción de opinión pública y de construcción de pensamiento joven, y yo desde mi lugar quizás, más desde porteñolandia, como le digo yo. Acá en Mendoza hay gente muy valiosa también, tratando de colaborar en la perspectiva de juventud y de género en los equipos técnicos y los equipos de campaña de Alberto, al lado de nuestro futuro presidente.

También recorrimos una cooperativa de trabajadores discapacitados. Ese proyecto estaba encabezado por una mujer que lo lleva adelante con mucho esfuerzo, con ayuda de la municipalidad de Maipú. Ella me planteaba: “no necesitamos máquinas, no queremos subsidios, queremos trabajo para nuestra gente, para los que están acá y que quizás no tiene las mismas oportunidades, y que tiene que estar viviendo con un salario que es del cuarenta por ciento de un salario familiar”. Entonces se dan cosas muy fuertes, porque ellos pudieron crear un plan para igualar esos salarios, que ellos tengan un ingreso más. Y que pueden ser unas personas libres teniendo el valor del trabajo. Me pareció muy linda esa experiencia.

También estuvimos con trabajadores en SATSAI, me recibiendo muy bien. Pudimos escuchar a los trabajadores, que es lo que está pasando en Mendoza, que pasa con las economías regionales, Alberto quiere reactivar esa rama, y bueno muchas cosas más, estuvo buenísmo.

¡Pero ya no damos más! Pudimos ir a una bodega por lo menos, a ver los viñedos y relajarnos un rato, pero fueron dos horas nomas (risas).

R: Hablaste sobre el feminismo con justicia social, ¿dentro de este panorama de unidad, cual es el papel de la mujer?

CG: Yo creo que el movimiento nacional de mujer y el movimiento federal de mujeres; el movimiento de mujeres en sí, tiene ese carácter movimientista. Tiene muchas líneas hacia dentro, y creo que en este último tiempo logramos politizarlo, ¿en qué sentido me refiero a politizarlo?, yo siempre digo lo mismo “no es el mismo el feminismo que yo quiero y que yo milito con mis compañeras y amigas de la militancia y de la vida, mujeres, trabajadoras, del campo nacional y popular o del campo universitario , del ámbito intelectual, de donde sea; Pero en el mismo momento que hay una compañera que apoya un gobierno nacional, que lo que hace es sentar las bases de un modelo de pobreza estructural, ya para mí eso no es el feminismo que yo quiero. Ese es el ejercicio deliberado del patriarcado.

Porque con una crisis económica las que más sufren son las mujeres, las mujeres son las que tiene que mantener a sus hijos, las que tiene que llevar el pan a la mesa, las que se están quedando sin trabajo, están manteniendo a sus familias como pueden, y nosotras como mujeres tenemos que estar del lado de ellas. Tratando de darles dignidad, trabajo, tratando de revalorizar esos proyectos de la economía popular que realmente le van a devolver la dignidad, para que esa mujer comience con un emprendimiento chiquito, ser costurera o algún oficio que le guste, y que después pueda alquilarse un localcito y ponerse un local de costura y arreglo de ropa, y que después se ponga una tintorería, porque eso es el peronismo, es la dignidad del pueblo. Es la felicidad de la patria y la grandeza de nuestro pueblo. Es en ese sentido que tenemos que volver a generar las condiciones estructurales para que esa rueda se empiece a mover. Por eso el feminismo con justicia social es lo que realmente nosotras queremos militar.


*Agustina Mariotti Di giacomo y Lisandro Domínguez.

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