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Comentarios a la “Declaración sobre la situación del CONICET

La crisis económica, política y social por la que atraviesa nuestro país no deja de calar bien hondo sobre todas las instituciones que en tiempos mejores supieron ser nuestro gran orgullo nacional. A finales del año 2018 el Directorio de CONICET elaboró un documento sobre la situación actual de la institución; al respecto un ex investigador el Profesor Emérito Roberto A. Rovasio consideró necesario elaborar una respuesta.

Desde nuestra redacción agradecemos su confianza y a continuación reproducimos el escrito. (RIN)

***

Declaración de parte del Directorio del CONICET: 28-Dic-2018 http://www.famaf.unc.edu.ar/~ftamarit/declaracion_conicet_diciembre_2018.pdf


Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.
XI Tesis sobre Feuerbach – KM (1845)


A los miembros del Directorio del CONICET, firmantes de la “Declaración sobre la situación del CONICET”, y a todos los colegas: 


En la reciente Declaración dirigida a la comunidad de CyT Argentina, se solicitó leer y difundirla, lo que realizo habitualmente. Pero esta vez, además, quisiera agregar comentarios que espero sean tomados como los de un colega “del mismo palo” (para abreviar el academicismo), confiando en que será leído por los integrantes del Directorio, y por los becarios, investigadores, técnicos y administrativos de la Institución.

 

En las presentes circunstancias (inútil enumerarlas, por demás conocidas) entristece la inevitable sospecha de que casi la mitad del Directorio (los 3/8 no firmantes) avalarían los desastres producidos en la CyT Argentina en los últimos tres años, aunque esto por supuesto no sería responsabilidad de los firmantes.

 

Dadas las presentes circunstancias (Tres años de Desastres), la Declaración manifiesta una “expresión pública de preocupación”. Esto, no sólo es insuficiente, sino que se podría acercar a cierto gatopardismo, que se debería evitar. 

La alusión a la “incomprensible decisión de suprimir el MINCYT” tampoco es aceptable, dado que las decisiones adoptadas (todas ellas) por el actual gobierno son perfectamente comprensibles bajo el manto del neoliberalismo que hegemoniza nuestro país y la mayor parte de la geografía regional y planetaria.


La expresada “tristeza e impotencia vivenciada por el deterioro…, etc.”, sólo puede ser aceptable quizás en el inicio de los desastres, pero de ninguna manera luego de tres años y con previsibles tiempos futuros peores. La etapa actual ya no debería ser de tristezas y lamentos, mucho menos de impotencia.
 


En la Declaración se describe el “profundo y sostenido deterioro” del CONICET, que podría ser válido si fuese dirigido al ciudadano llano que permanece fuera de las impolutas paredes de un laboratorio. Pero tal descripción es casi pueril si se dirije a Investigadores, Becarios, Técnicos y Administrativos, quienes no sólo conocen sino sufren en carne propia (y ajena) el mencionado deterioro. A menos que sólo sea para dejar en claro que los conocidos desastres “no responden a caprichos del Directorio”, ya que “Nos hemos visto forzados recientemente a tomar la dolorosa resolución…, etc.”. Forzados, ¿por quién? ¿por la entelequia Macri-Durán Barba-Barañao?
 


Tampoco es razonable en la Declaración, atribuir gran parte de los desastres que recorren la CyT Argentina sólo “al efecto selectivo que los aumentos de tarifas han tenido en el organismo”. Sostener en esa fracción de la economía la totalidad de la responsabilidad de los cambios involutivos sufridos, es desconocer la realidad regional y mundial, es desconocer a sus verdaderos hacedores.


Aun reconociendo la gran importancia de la financiación en CyT –y en muchos otros ítems–, atribuir todos los males de la actual CyT a la falta de presupuesto o al futuro Presupuesto 2019, es tener la visión muy corta. Aún en la anterior administración (2003-2015), con todos los logros positivos y enormes avances –jamás soñados en tiempos previos por la mayoría de los científicos y tecnólogos argentinos–, fue claro que se hizo más de los mismo. Porque la ideología (no le tengamos miedo a la palabra), la ideología de la CyT siguió siendo la misma y con los mismos altibajos que en los 70 años anteriores (pero con más dinero). ¿Alguien puede pensar que en las eternas condiciones de dependencia, y con un agente del actual gobierno propuesto (¿designado?) en niveles jerárquicos del Banco Interamericano de Desarrollo (piedra fundamental de la CyT Argentina), podrá cambiar para bien la actual situación? Sería como pedirle consejos al FMI…


Quizás habría que recordarle a los más jóvenes becarios-investigadores-técnicos que en los años ‘90s el Banco Mundial ordenó la privatización del CONICET –entre otros organismos de CyT– (es fácil encontrar el paper en internet). Y sólo una gran movilización de agentes del CONICET logró salvarlo (¿salvarlo?). Pregunto con respeto, porque no conozco a la mayoría, ¿los actuales miembros del Directorio del CONICET, no conocieron o no les contaron sobre aquellas épocas? O creen que es imposible otra “Noche de los Bastones Largos”.


En el Presupuesto 2019 para el CONICET se proyecta un aumento nominal de algo más del 20%, mientras que la inflación superará el 50%. Por supuesto que esto es gravísimo…, qué duda cabe. Y se menciona, con razón, que “la capacidad de investigación científica y tecnológica, es la razón del ser del CONICET”, pero… ¿a cualquier costo? ¿bajo cualquier directiva?, ¿sin condiciones? Los investigadores añejos del CONICET saben perfectamente a qué me estoy refiriendo; deberían comentárselo a los más jóvenes.


Ya no es tiempo de oratorias sobre romper las vestiduras con las “políticas públicas de financiación de la ciencia… fijadas en una perspectiva estratégica, más allá de las urgencias y la inmediatez…”. Tampoco es tiempo de discursos vacíos sobre “ciencia y tecnología como política de estado”, o perorar sobre la “sociedad del conocimiento”, si no se establece primero el conocimiento ¿para qué? y ¿para quién?


Además, cuando se declama: “como muestra la historia de las naciones hoy prósperas…,es necesario aumentar la inversión pública y privada”, ¿en qué “naciones hoy prósperas” se está pensando? ¿En la “Gran Democracia del Norte”?


Finalmente, señores(as) miembros del Directorio del CONICET, no les parece que se está llegando a destiempo para “sumarse a los reclamos, colectivos e individuales…en la preocupación por la situación de la ciencia, la tecnología y la innovación productiva en nuestro país”. ¿No creen que su obligación, en su posición de conducción, es hacer algo más…? O ese algo más sólo se restringe, como se manifiesta en la Declaración, a “apelar a la comprensión del Sr. Presidente de la Nación para que dé solución rápida a estos problemas presupuestarios”? Hablemos con seriedad, ¿se piensa realmente que esa sería la solución? 


Un cordial saludo,
Roberto A. Rovasio
Profesor Emérito (Universidad Nacional de Córdoba)
Ex-Investigador Principal (CONICET)
DNI 07.986.238 – rrovasio@yahoo.com.ar

 

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