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El debate en el seno del “círculo rojo”

El sector del empresariado rebautizado por Mauricio Macri como “Círculo Rojo” puede ser caracterizado por algunas de sus particularidades. Ha tenido distintas denominaciones. Debido a que muchos de estos conglomerados se desarrollaron de un modo acelerado al calor de la obra pública, en una actitud de relación con el Estado que se conoció como “la Patria contratista”.

El círculo rojo en tanto bloque, independientemente de la trayectoria individual de cada componente, fue propietario de grandes extensiones de tierra en el modelo agroexportador. Se expandió y diversificó hacia la industria en el modelo de industrialización por sustitución de importaciones.

Entre otros aspectos, mejoró su posición tanto en la primera etapa estrictamente de valorización financiera en Argentina (1976-1983) con la estatización de su deuda tomada en el exterior, como en la segunda (1991-2001), adquiriendo parte en las privatizaciones de empresas estatales determinantes para la economía nacional.

No es el objetivo de esta breve nota realizar una caracterización pormenorizada de este segmento empresarial, que por sus intereses objetivos no tiene un comportamiento capaz de ser delimitado a partir de una geografía política, sino advertir que, en esta tercera etapa neoliberal, parece no estar invitado a la mesa del festín. Recientemente se corrió el rumor que el Tesoro de los Estados Unidos “apoyará” al Gobierno argentino en “el análisis, ejecución, control y seguimiento de proyectos de infraestructura, entre ellos los de Participación Público Privada (PPP)”.

En esa instancia se establecerán “las reglamentaciones, políticas y lineamientos para las estructuras de contratos, análisis de proyectos y optimización de recursos, asignación de riesgo fiscal, garantías y otras obligaciones contractuales”. También ostenta la “misión de brindar asistencia al desarrollo de un sector financiero fuerte y de una gestión financiera pública sólida en países donde exista un fuerte compromiso de reforma”.

El Tesoro del país del norte es la instancia gubernamental que estaría diseñando una reforma: una nueva convertibilidad o la dolarización en sentido estricto para nuestro país, según dejaron trascender funcionarios norteamericanos. Los conglomerados empresariales más emblemáticos del “Círculo Rojo” tienen intereses fuertemente vinculados a estas definiciones. Capitalistas cada vez más transnacionales, cuyas inversiones productivas ya se hunden más en el exterior que localmente, empiezan a verse seducidos por el canto de sirena de la formalización de la vinculación bimonetaria.

La economía macrista está conducida por las finanzas especulativas que, por primera vez en la historia nacional, encontraron una identidad política que las representa de manera excluyente, sin necesidad de lidiar o negociar con otros sectores del capital. Esta versión, la más encarnizada de todas las formas de ortodoxia económica, en tres años ya demostró cuál es su potencial para transformar nuestra matriz económica, y cuáles son sus consecuencias fácticas.

Los intereses concentrados en Argentina tampoco son homogéneos. Muchas grandes empresas y accionistas argentinos deberán optar entre fusionarse o ser adquiridas, como Embraer por Boing, o convivir con tensiones con la mayoría de argentinas y argentinos. Porque desde 2003 Argentina cambió y sólo existen dos alternativas reales.

Por las medidas desplegadas por el Gobierno de Macri desde el 10 de diciembre de 2015, y muy en particular luego de las elecciones de medio término de 2017 donde se profundizó el modelo de expoliación y fuga, el “Círculo Rojo” enfrenta en 2019 un gran dilema con dos escenarios: sostener este neoliberalismo o acumular en las expresiones que ven una alternativa con un denominador común muy sencillo: un modelo de desarrollo con foco en la producción y el trabajo. No existe otra alternativa real.


Santiago Fraschina es Director de la Licenciatura en Economía de la Universidad Nacional de Avellaneda y integrante del colectivo Economía Política para la Argentina (EPPA).


Fuente: Ámbito Financiero

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