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El fútbol ha muerto. Viva el rugby

Cuida tus pensamientos, se volverán palabras.”

Cuida tus palabras por que se volverán actos.”

Cuida tus actos, pues por las palabras te condenarán”

Mahatma Gandhi

¿Cuánto vale la palabra de un hombre?”, se preguntaba el Mahatma Gandhi

Pregunta de difícil respuesta, aunque ahora ya sabemos cuánto vale la de Angelici. El fatídico sábado que no fue, y fuera de nuestras pasiones futboleras, fuímos todos simpatizantes de un Boca que clamaba por un partido justo (con sus jugadores en condiciones), y todos nos solidarizamos con los 65.000 pacientes y pacíficos hinchas de River que esperaron hasta el infinito un partido que, después de las cinco de la tarde era imposible jugar, y todos nos alegramos con el acuerdo de postergarlo un día. Decisión entre una brumosa Conmebol y los presidentes de dos poderosos clubes que parecían privilegiar el fútbol y el sentido común, por encima de todo. Otra vez nos engañaron, o por lo menos, la recaudadora Conmebol y un resbaladizo presidente Boca quien demuestra creer que un triunfo deportivo se gana en una mesa repleta de abogados. Y que además es amigo del Presidente de la Nación, quien lo eligió no solo como su sucesor en Boca sino, principalmente, como su invisible operador en los oscuros pasillos de la Justicia Nacional. A esta altura, tal vez lo mejor que se podría hacer con la famosa Copa de la Libertadores es llenarla de piedra bocha y tirarla en el medio del Río de La Plata, en un simbólico acto de repudio a toda la mafia que está juntando el más popular de nuestros deportes.

Quizá ahora podríamos pensar alguna respuesta a esta crisis que por sus alcances pasó de lo futbolero a cuestiones nacionales: tenemos lamentables dirigentes en el fútbol nacional, y peor, en la conducción de los organismos de seguridad. Y paremos ahí.

Para evitar la lenta y violenta muerte del fútbol argentino quizás también sea hora de mirarse en el espejo de otros deportes como el rugby, donde sus jugadores honran más al juego que juegan que a sus cuentas bancarias, aunque durante el partido se apaleen más que en el fútbol criollo, lo que no es poco.

En un domingo de indignación y tristeza, escribe un argentino hincha de Nueva Chicago, de los Pumas y, sobre todo, de la Argentina. En las buenas y en las malas.

Cipolletti, domingo de noviembre del 2018

Ing. Juan Luis Gardes

DNI 8.002.229

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