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Golpes suaves y el rol de la Economía (3ra parte)

En las entregas anteriores hemos visto el rol que cumplen los medios de comunicación y la justicia en los golpes suaves. En esta tercera parte veremos el papel importantísimo que cumple la economía en la desestabilización de un gobierno que, en la mayoría de las veces, suele ser de orientación nacional y popular.

Ya es sabido que los golpes suaves son estrategias de acción “no violenta” y que son utilizadas para derrocar gobiernos. Una de esas estrategias es el bloqueo económico. Aquellos países que quieren desarrollar su economía interna y externa de manera independiente se ven afectados por estos bloqueos. La estrategia es bloquear política y económicamente a los países soberanos y ocultarlo mediáticamente. Le ha pasado históricamente a Cuba y le sucede hoy a Venezuela.

Tomaremos de ejemplo el caso de Venezuela. La prensa mundial se ha dedicado a resaltar las dificultades que sufre el pueblo venezolano y culpa siempre al gobierno de Nicolás Maduro. Pero esta obsesión mediática con el país caribeño, oculta siempre un factor importante: el bloqueo económico.

Estados Unidos evita que cualquier intermediario que realiza transacciones con Venezuela las lleve a cabo. Así impide toda relación e interacción de Venezuela con empresas del país del norte. Esta modalidad ha tenido consecuencias humanitarias en tanto se han visto afectadas las compras de medicamentos y de alimentos.

Por ejemplo, en 2017, 300 mil dosis de insulina pagadas por el Estado venezolano no llegaron al país porque el Citybank boicoteó la compra de este insumo. El banco estadounidense se negó a recibir los fondos que Venezuela estaba depositando para pagar la importación de este cargamento. Un total de 23 operaciones en el sistema financiero internacional fueron devueltas (entre ellas 39 millones de dólares para alimentos, insumos básicos y medicamentos). La mejor ayuda humanitaria que puede tener Venezuela es que se levante ese bloqueo económico.

Además existe un gran manejo de la economía por parte de las grandes empresas multinacionales porque en la mayoría de los países latinoamericanos la producción agrícola e industrial está monopolizada y extranjerizada. Esto imposibilita al país tener una independencia económica real que le permita que tanto la producción como la renta derivada de ella quede en dichos países, posibilitando así una sociedad más rica y justa.

Si bien en nuestro país no hay un bloqueo, es importante señalar cómo actúa nuestro sector monopolizado de la economía para desestabilizar a los gobiernos de corte popular.

En Argentina la producción agropecuaria está monopolizada y extranjerizada. En diversos rubros de la economía, sobre todo en los alimentos y bebidas, sólo tres o cuatro empresas -en su mayoría extranjeras- detentan más del 70% del total de la actividad y tienen la libertad de establecer los precios.

Los grandes exportadores de soja, por ejemplo, acopian la producción para presionar un aumento del precio del dólar y generar una devaluación; o las grandes cadenas de supermercados guardan los productos y especulan con el precio de los alimentos. Estas son medidas que desestabilizan a un gobierno porque producen inflación y pérdida del poder adquisitivo.

El gobierno de la ex-Presidenta Cristina Fernández de Kirchner sufrió estas medidas desestabilizadoras cuando los exportadores no quisieron liquidar la soja, haciendo que haya un faltante de dólares. O desabastecían los supermercados generando un descontento en la sociedad. Todo esto cubierto por los medios de comunicación que culpaban al gobierno y agudizaban la crisis en vez de explicar el papel que cumplen estos grandes conglomerados en la economía.

Por eso en un país exportador de alimentos, donde los precios internos han estado siempre directamente conectados a las cotizaciones internacionales, resulta indispensable la regulación estatal de la comercialización de los productos agroalimentarios y agroindustriales, tanto en el mercado interno como en el externo.

El gobierno de Macri al no intervenir a favor de las grandes mayorías populares, lo hace a favor de los monopolios para que sigan especulando con el precio de los alimentos. Esto es natural ya que es un gobierno vinculado a los sectores concentrados de la economía extranjerizante.  Hambrea al pueblo argentino, transfiere la renta nacional al exterior y cuenta con un blindaje mediático necesario para continuar con sus políticas nefastas.

Este es el rol que cumple la economía a la hora de desestabilizar a un gobierno. Es necesario un modelo económico nacional que regule el mercado y que no deje la vida de las personas en manos de los especuladores que solo piensan en sus ganancias. También es necesaria la participación política y la organización de los productores, trabajadores y consumidores para frenar la especulación con los alimentos y poner la economía al servicio del pueblo.

 

Referencias

https://rinacional.com.ar/sitio/notas-sobre-el-bloqueo-a-venezuela/

http://labuenafruta.com.ar/sites/default/files/documentos/cartilla%202%20COMERCIO%202%20CANPO.pdf

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