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Golpes suaves y el rol de los medios (1ra parte)

Existe un método para derrocar gobiernos populares a través de estrategias de “acción no violenta”. La misma adquiere el nombre de golpe suave: una forma de realizar un golpe de estado sin la utilización de las armas.

Se denomina golpe suave al uso de un conjunto de técnicas conspirativas no violentas, con el fin de desestabilizar un gobierno y causar su caída (1). Esta teoría fue ideada por el politólogo estadounidense Gene Sharp, a finales del siglo pasado, y ampliamente utilizada en el mundo durante la última década.

Estados Unidos implementó esta estrategia para perjudicar a Medio Oriente en un principio y  a Latinoamérica después. Gobiernos representantes de los intereses de las mayorías han sufrido este tipo de golpes. Los sectores que tradicionalmente ostentan el poder económico y mediático le han hecho pagar a estos gobiernos el precio por representar al campo nacional; todo lo que sea popular, a los sectores del poder concentrado les molesta.

Gene Sharp considera que el golpe suave para derrocar un gobierno puede ejecutarse en cinco pasos:  promover acciones no violentas para generar y promocionar un clima de malestar en la sociedad; desarrollar intensas campañas en “defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos”; manipulación del colectivo para que emprenda manifestaciones y protestas violentas amenazando las instituciones; ejecutar operaciones de guerra psicológica y desestabilización del gobierno; por último forzar la renuncia del Presidente de turno, mediante revueltas callejeras.

Los medios de comunicación cumplen un rol importante en esto. El monopolio de los medios hace que peligre la democracia, ya que el pueblo cuenta con información incorrecta para tomar decisiones.  Es preciso que el pueblo esté bien informado para saber votar.

A través de noticias falsas o de la opinión publicada, estos medios cumplen su papel en los golpes suaves. Persiguen a Presidentes populares y los desprestigian. La población tiene a los medios como su única herramienta para informarse, pero al existir una única voz, debido al monopolio, instalan el odio y desvían la cuestión nacional del ojo de los que intentan informarse. En la música existe algo llamado “alta rotación”, repiten tanto una canción que uno la termina tarareando. Lo mismo pasa con las noticias. Las personas reciben constantemente  las mismas noticias de distintos medios -pero de un único dueño- que terminan repitiendo lo que ellos publican. Es así que logran el odio del pueblo contra sus mismos representantes.

Un ejemplo de esto es el golpe mediático/parlamentario que sufrió Dilma Rousseff en Brasil. Los sectores ligados al poder financiero internacional, el poder de los medios de comunicación y los partidos de derecha, utilizando estos métodos de “no violencia”, lograron destituir a un gobierno de corte nacional y popular. La acusación común pendula entre el “populismo”, el “comunismo” y el “socialismo”. Una especie de Plan Condor, pero comunicacional

En Argentina tenemos el caso del Grupo Clarín, monopolio mediático representante del sector financiero internacional y de la oligarquía diversificada. Aunque no se haya formado un golpe suave en nuestro país, este grupo monopólico ha actuado de otra manera; por ejemplo, la campaña mediática en contra de la ex-Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Instalando ideas como las de “se robaron todo”, sin dar una verdadera explicación o análisis crítico de lo que publican. Esto logró perjudicar la continuación de un modelo de gobierno popular y benefició la elección del crápula que hoy funge de presidente.

Este es el rol que cumplen los medios de comunicación en los golpes suaves.  El método de “acción no violenta”, creando confusión y odio hacia los representantes del campo nacional que bregan por una sociedad más justa y que no cumplen con los intereses del sector financiero extranjerizante y antinacional, que son justamente quienes financian a estos medios y quienes deciden qué se debe decir y qué no. Por eso la pluralidad de voces con la participación política resultan imprescindibles para hacer frente a esa guerra mediática, y sostener la democracia y soberanía nacional que los sectores del poder concentrado atacan a través de los golpes suaves.

Referencias

>http://www.telesurtv.net/amp/telesuragenda/Receta-gringa-Como-hacer-golpes-suaves-en-America-Latina-20160308-0016.html

 

 

 

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