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La amenaza militar norteamericana en Venezuela

Luego de un mes de apagones sobre el país, representantes del gobierno norteamericano conspiran para una intervención armada.

Según publica el diario estadounidense Washington Examiner, el equipo de seguridad nacional de Trump “considera seriamente la opción militar” para derrocar a Maduro. La noticia confirma la política actual de los EEUU sobre Venezuela, la cual consiste en la utilización de cualquier medio con tal de acabar con el chavismo. La estrategia de agresión imperialista ha tomado diversas expresiones.

Por el lado de la política económica, el gobierno norteamericano ha ampliado las sanciones, según publica RT: “el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha establecido sanciones contra las empresas Ballito Bay Shipping y ProPer In Management —con sede en Monrovia (Liberia) y El Pireo (Grecia), respectivamente— por sus vínculos con el sector petrolero de Venezuela y el transporte de crudo de ese país a Cuba en el buque Despina Andrianna.” De esta manera buscan aislar al gobierno venezolano de unos de los aliados que tiene en el continente.

Como si eso no fuera suficiente, las consecuencias del bloqueo económico han sido devastadoras. De acuerdo al canciller venezolano Jorge Arreaza, en su exposición ante el Consejo de Seguridad de la Organización de la ONU, las medidas han hecho que Venezuela pierda más de 30.000 millones de dólares desde agosto de 2017. Los cuales podrían haberse usado para paliar la situación económica actual.

Desde lo militar, recordemos que en los últimos meses EEUU ha vuelto a desempolvar el concepto de “Guerra contra el Terrorismo”. Para quienes no lo recuerden, esta doctrina yanqui sostiene que el gobierno norteamericano podrá intervenir militarmente sobre cualquier país soberano que dé asilo a entidades que ellos consideren “terroristas“. Con terroristas se refieren a organizaciones que se enfrenten de una u otra manera a los intereses norteamericanos.

Desde la diplomacia, el senador estadounidense Marco Rubio solicitó al Departamento de Estado y el Tesoro de su país que incluyan al gobierno de Maduro en la lista de ‘Organizaciones Terroristas Extranjeras‘. Este mismo senador declaró recientemente que se encontraba dialogando con 13 oficiales de alto rango de las Fuerzas Armadas en Venezuela, con el propósito de acelerar el golpe de Estado. La declaración de “Estado terrorista” permitiría recrudecer las sanciones internacionales, dándoles un tratamiento similar a los gobiernos de Irán o Siria. Esto también abre las puertas a la agresión militar, expresada en el financiamiento de mercenarios o bombardeos sobre el país.

Difícil creer en la casualidad de que en este contexto, la oposición venezolana encabezada por Guaidó, denomine a su política actual como “Operación Libertad“. Nombres similares compartieron las expresiones concretas de la “Guerra contra el terrorismo” durante principios de siglo. Para ser más claros, la invasión de Afganistán que comenzó en 2001 tomó por nombre “Operación Libertad Duradera“.

La virulencia del conflicto viene en aumento. Los apagones que se multiplicaron durante marzo en Venezuela mencionados al principio vuelven a unir a la oposición con EEUU. Publica el sitio ALAI: “La organización CANVAS, financiada por Estados Unidos, que entrenó a Juan Guaidó y sus aliados, elaboró un memorando en 2010 sobre la explotación de los apagones eléctricos e instó a la oposición a “aprovechar la situación… para responder a sus necesidades”. 

De acuerdo al gobierno venezolano, la interrupción del servicio eléctrico fue provocada por una ataque cibernético originado en EEUU y aliados cercanos. Agravado además por el sabotaje físico dentro del país por medio de incendios.

El conflicto también se recrudece por las mismas condiciones de los conspiradores. Los EEUU necesitan asegurarse el crudo venezolano rápidamente, ya que tienen a las puertas un conflicto económico con Arabia Saudita y la OPEP, que amenazan abandonar el dólar como moneda de intercambio. La oposición venezolana por su lado ve como se reducen los números de manifestantes que lo apoyan y se estabiliza el dólar en Venezuela. Hasta el momento, todo el apoyo de la denominada “comunidad internacional” y los grandes medios, no les han permitido hacerse ni de un municipio.

 

 

 

 

 

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