Home   /   País  /   La desprotección Integral de niños, niñas y adolescentes
La desprotección Integral de niños, niñas y adolescentes

La Ministra estrella de Seguridad Patricia Bullrich, luego de anunciar la compra de las Taser ( a U$D 3000 cada una), contraatacó nuevamente contra un sector de la sociedad: los y las adolescentes más desprotegidos. No es casual.

Así como en sus épocas de Ministra de De la Rua les bajaba las jubilaciones un 13% a nuestros viejos, hoy los cañones apuntan a los adolescentes. Los dos extremos de la vida, vulnerables, “improductivos”.

El proyecto del nuevo Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil plantea que la imputabilidad para delitos graves baje de 16 a 15 años y, según el Gobierno Nacional, además contempla un régimen social y educativo para que el “menor” no siga delinquiendo, el objetivo: “impedir que ese chico avance en la carrera delictual”. La Pato argumentó su “lucha contra la delincuencia” en la teoría de Rudholph Giuliani que, como no podía ser de otra forma, es el ex alcalde de Nueva York y, para Bullrich, si es de afuera es palabra de autoridad.

Al respecto Giuliani expresa (…) que cuando explota la primera conducta disvaliosa es importante actuar sobre eso, porque cuando nadie le dice nada, va generando conductas más violentas y avanza en la carrera delictiva.

Lo peligroso de adoptar cosmovisiones o paradigmas de otros lugares o personas, ajenas a nuestra realidad, por el solo hecho del desprecio a lo nuestro es que la mayor parte de las veces el “sombrero” de los otros oprime nuestras cabezas.

No es nuestra intención justificar un hecho o conductas delictivas, sino invitarnos a pensar ¿por qué es que cada vez hay más niños niñas y adolescentes que lo hacen? Hablar sobre la pobreza y la salida en actividades marginales organizadas y no tanto, resulta sencillo. Salvo que quien genere esa pobreza sea el mismo que dice intentar frenar la inseguridad. La verdad y los intereses de clases no pueden coexistir en el gobierno de Cambiemos. Urge acudir a la emoción, al no pensar, al odio de clases finamente cuidado por el aparato cultural. Hay más “Bolsonaros” de lo que pensamos y Durán Barba lo sabe.

En la actualidad el 33% de los argentinos son pobres. De los cuales el 51,7 % son  niños, niñas y adolescentes, esto equivale a que 6.255.700 millones de los mismos no tengan acceso a necesidades básicas.

Esta situación es posible gracias a la política económica de concentración y transferencia de renta al exterior que lleva adelante el gobierno de Mauricio Macri. Los tarifazos, la pérdida de poder adquisitivo, el desempleo, los despidos, las privatizaciones, el cierre de establecimientos escolares, la inflación, la toma de deuda y la represión son las expresiones de este modelo de ajuste.

Sin embargo, frente a tanta desigualdad, el sentido común impuesto por los medios monopólicos de comunicación nos indica que la “mano dura” y meter a los pibes y pibas presos a los 15 años va a terminar con los problemas de inseguridad en nuestro país; sin tener en cuenta que son ellos mismos los que provocaron que hoy en día millones de argentinos frente a las disyuntiva de morir de hambre son empujados a cometer actos delictivos.

En la Argentina rige la Ley N°26061 de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, la misma establece con  respecto al tema en cuestión que (…) La justicia penal adolescente reconoce los derechos y garantías del debido proceso a los adolescentes a quienes se acuse de haber participado en la comisión de una infracción a la ley penal. Ahora bien, lo que verdaderamente caracteriza al sistema penal juvenil es que la sanción penal debe tener preponderantemente una finalidad educativa y de inserción social, propiciando que el adolescente repare el daño que realizó.

El gobierno de Macri no garantiza ningún derecho, de hecho cada día que pasa los cercena más. Hubo un tiempo en que  “los únicos privilegiados eran los niños” pues “son los únicos que no utilizan ese privilegio para oprimir”. Hoy los privilegiados son los bancos y las finanzas, y usan ese privilegio para oprimir con demasiada frecuencia.

 

Etiquetas

Notas Relacionadas