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La estatización del transporte público en Mendoza y el fin de Cambiemos

A través del MendoTran, el transporte público pierde su función social y garantiza el nicho de negocios de unos pocos. Los cambios en el sistema aseguran una mayor ganancia a las empresas, a costa del perjuicio creado sobre los mendocinos.

El ajuste presupuestario ha sido la razón última de la aplicación del MendoTran, como fundamos en una nota anterior de esta revista. Ahora bien a la hora de aplicar el ajuste, el gobernador no le ha exigido ningún sacrificio económico a quienes durante años han ganado con el transporte público. El peso de toda la situación recae sobre los cientos de miles de mendocinos que se desplazan en micro. ¿Cómo es esto?

Imagen: Red de ómnibus antes y después del Mendotran. Mdzol y Mendotran.com.ar

El lector puede comprobar como han desaparecido los recorridos en la periferia de la ciudad y las paradas están colapsadas. La cantidad de unidades es absolutamente insuficiente para transportar a todos los pasajeros, aún mientras estamos en verano y sin haber empezado el ciclo lectivo.

¿Qué sucedió? Las empresas cobran por kilómetro recorrido y el gobierno se ha encargado de entregarles a las empresas privadas los recorridos de mayor tránsito y menor desgaste del área urbana, ante esto pueden especular tranquilamente con la cantidad de micros que ponen a circular para obtener la mayor rentabilidad posible. Además de esto el gobierno tiene pensado pagarles un extra por pasajero transportado.

Por si acaso no nos entendemos: ¿Qué les conviene más? Pagar el combustible, mantenimiento y salario de choferes sobre tres micros con todos sus pasajeros sentados o pagar los mismos costos sobre dos micros colapsados de pasajeros.

De esta manera Cornejo implementa este desastroso plan a connivencia del macrismo y los dueños de las empresas de transporte. Los cuales son los mismos desde hace años, publica el diario El Sol: “Pensalfine, Estoco, Marchetta, Elmelaj, Gasque y Croceri son los apellidos de los principales empresarios detrás del millonario negocio del transporte público en Mendoza. Son “viejos conocidos” de un sistema que modificó recorridos, colores y valores, pero no a sus responsables privados.”

Los mismos que durante décadas se quejan sobre las pocas ganancias que obtienen. Resulta extraño entonces que nunca se hayan retirado del negocio hacia otro sector más redituable. Tal vez tenga que ver con el hecho de que tienen en sus manos un mercado cautivo. Las empresas no compiten entre sí a ver quién da el mejor servicio de viaje, porque no hay competencia alguna. Todas tienen sus recorridos exclusivos y un monopolio específico sobre el transporte público en el sector que manejan.

Si se le suman los millonarios subsidios, resulta muy extraño que quiebre una empresa de servicios públicos en manos de particulares.

Con el MendoTran el problema principal, es la inexistencia del fin social que debe cumplir el transporte público. Se privilegia la ganancia de un puñado de familias, por sobre los más de ochocientos mil pasajeros que diariamente usan el sistema. Mucho menos se consideran las necesidades actuales y futuras para el desarrollo local y ni hablar de las consecuencias ambientales.

Una solución puede partir entonces, con comenzar la estatización por parte del gobierno de Mendoza del sistema de transporte o al menos de su dirección. La cual debe considerar las necesidades de los mendocinos, conectando las áreas residenciales con los sectores productivos y de servicios.

En última instancia, todos nosotros podemos elegir la conducción política del gobierno y hacerles rendir cuentas, no así en el caso de las gerencias privadas. Además si fuera sólo una cuestión de recursos, una administración eficiente de los recursos estatales con una adecuada conducción y control, sería más barata que la fortuna constante que se entrega a un puñado de empresas.

Esto no es una fantasía alejada de la realidad ni una “locura comunista”. En numerosas ciudades del mundo el manejo de los servicios de transporte se encuentra en manos públicas. Los subtes y micros de Nueva York están manejados por el estado de Nueva York desde la década del 50′, casos similares se dan en Washington y Los Ángeles. En Moscú (Rusia) y Beijing (China) también lo son.

En muchos casos se admite la participación privada, siempre y cuando se plieguen a las necesidades locales y la dirección del Estado.  La cuestión política es el centro de la discución, específicamente que intereses se protegerán, luego podemos conversar todos los aspectos técnicos del sistema.

Hacer un sistema sólo de ómnibus o un sistema combinado a nuevas líneas de trenes. O bien se podrían reincorporar los trolebuses, propiciando su producción local con el apoyo de la universidad.

Sería posible reemplazar el boleto pagado en cada unidad que se toma, por un abono diario, semanal o mensual para el uso de todos los medios de transporte. O el Estado bien podría asegurarse de que haya trabajos dignos con salarios suficientes y la cuestión presupuestaria del boleto y los subsidios ya estarían resueltos.

Muy difícil es planear esto, cuando el macrismo se dedica hambrear al pueblo argentino y financiar los negocios de los sectores más acaudalados ligados a la especulación. Cornejo como fiel expresión local, hace lo propio. Para acabar con el MendoTran y la crisis que nos aqueja, se hace necesario antes terminar con Cambiemos.

 

 

 

 

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