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Las Internacionales Ecologistas. De los CEOs y las soberanías nacionales

Para sorpresa de nuestros lectores nos encontramos con que el gabinete de Macri no sólo está compuesto de los CEOs ya conocidos como Shell, Edenor, Exxon, British Petroleum, JP Morgan, etc. Un rasgo más “sustentable” se introduce en las segundas y terceras líneas del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación: “Las internacionales ecologistas”.

En la Secretaria de Política Ambiental se encuentra un tal Diego Moreno, director de la Fundación Vida Silvestre, que es la representante en Argentina de Word Widlife Foundation (WWF). Juan Carlos Villalonga en la Agencia de Protección Ambiental, fue director de Greenpeace y de la ONG ”Los Verdes”, actual diputado nacional por el Pro. Emiliano Ezcurra que fue también durante 20 años activista de Greenpeace, ahora se encuentra en el cargo de vicepresidente de la Administración de Parques Nacionales (APP). La lista continúa…

Ahora bien, ¿Porqué Macri mantiene en su gobierno tanto a la Shell de Aranguren y al mismo tiempo a organizaciones que pregonan la creación de más áreas protegidas y energías renovables (siendo la prioridad de Macri en materia ambiental)? ¿O será que no existe tal contradicción entre ambas políticas? Un libro llamado “Ecofascismo” de Jorge Orduna, será útil para entender el origen y actuación de estas ecologistas que no sólo predican un falso”apoliticismo”, sino que actúan como impedimento al desarrollo de nuestras soberanías nacionales.

De las sociedades de la Eugenesia a la UNESCO, la IUCN y la WWF
En 1946 aparecía la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura), creada por un tal Julián Huxley. Con el auspicio de la UNESCO, se crea la IUCN, (Unión Internacional Para la Conservación de la Naturaleza) como una institución de la ONU encargada especialmente de la “conservación”. Para aliviar sus problemas de financiamiento se creó una organización destinada a la recaudación de fondos entre la población: Así, en 1961 nace la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) en el mismo edificio y compartiendo el aparato administrativo de la IUCN.

Volviendo a Huxley, basta decir que este biólogo ecologista se destacó también por ser parte de los servicios de inteligencia británicos, y fue miembro de la Sociedad Británica de Eugenesia “Eugenics Society”. Esta expresión que significa “buen nacimiento” fue creada por un primo de Darwin, Francis Galton, y toma ideas de la evolución de Darwin, y de control poblacional del economista Malthus:

“Se basa en la idea de que la población crece mucho más rápido que los medios para solventarla. Esto ocasiona una lucha por esos recursos donde sobreviven los más aptos. De esta manera, se crea una división entre inferiores (los menos adaptados) y superiores…”, (el colonialismo británico encontraba la justificación perfecta a su política de dominación) afirma Orduna. Pero no es necesario esperar a que la naturaleza elimine a este “exceso” de personas inferiores, se puede ayudar a los enfermos, dementes y “razas sin valor” a no reproducirse (políticas de esterilización, control de natalidad, apareamiento selectivo o los mismos teóricos del nazismo– como el fundador del concepto de ecología, Haeckel, — serán frecuentes en este movimiento).

Ahora bien, si existe más población que recursos, ¡este exceso demográfico provoca contaminación! Aquí es donde aparece el nexo entre las ideas eugenesistas y ecologistas.
¿Cómo resolver el problema para los ecologistas? Por un lado, creando áreas protegidas y parques nacionales en los países coloniales y semicoloniales, siempre “bajo control internacional; el tercer mundo no esta capacitado para hacer un uso racional y sustentable de los mismos”. ¿Quienes controlan? “… La administración de parques nacionales de manera directa por la WWF, Concervation International, IUCN, etc., o indirecta a través de organismos nacionales de conservación que ellas mismas han contribuido a fundar, o han financiado, o cuyo personal han formado…”

Basta nombrar las inmensas superficies de tierras compradas por Ted Turner,- financista de Greenpeace, de quien hablaremos en otro momento– con más de 70.000 hectáreas en la Patagonia Argentina; o Douglas Tompkins en la Patagonia Chilena. Este último cuenta con 276.000 hectáreas a nombre de su fundación ecológica “Patagonia Land Trust”. En Santa Cruz, Argentina, compró el territorio de “Monte León”, (61.270h) a través de su fundación, y luego fue donada en 2001 a la ONG Vida Silvestre– la ya nombrada WWF– (para beneficiarse de ventajas fiscales sobre las inversiones en zonas de biodiversidad) con en objeto de convertirse en un parque nacional. Otra forma de control sobre nuestro territorio.
Estos “verdes” actúan bloqueando la tierra en lugares estratégicos para las empresas imperialistas, financiadas por dichas empresas. Y para que no queden dudas de esta afirmación, vemos que por la dirección de WWF, “…han pasado personajes como John London, ex miembro del comité ejecutivo de The Royal Dutch Shell, que fue presidente del consejo internacional de WWF de 1777 A 1981.”… ¿Tendrá también Aranguren algún carguito en la WWF?

Por último, estas internacionales contribuyen con su discurso antiindustrialista y antipoblación en los países atrasados, países en los cuales la contaminación es causada por el atraso de sus industrias, por una tecnología insuficiente, falta de soberanía e independencia económica, y no por el adelanto tecnológico. Aquí se expresa el carácter retrógrado y reaccionario de los ecologistas, ya que necesitan mantener esa dependencia y atraso en beneficio de las potencias imperialistas que hace siglos se industrializaron, sin ninguna ONG que los cuestionara.

El gobierno de Macri no solo está llevando a la destrucción del empleo y la industria mediante la apertura indiscriminada de importaciones y la libre entrada de los CEOs a su gabinete, beneficiarios de sus políticas, sino también profundizando la condición semicolonial de la Argentina a través de las internacionales ecologistas, expropiando nuestros recursos naturales.

“El ecologismo satelizado podrá ganar alguna pequeña batalla relativa a la protección del pingüino patagónico, al precio de seguir sometido ideológicamente a la tutela y supervisión de los intereses imperialistas, pero la resolución efectiva de los grandes problemas ecológicos está indisolublemente ligada la perspectiva de la Revolución Nacional y a la constitución de una Nación latinoamericana grande, libre, justa y solidaria, donde la explotación racional de los recursos naturales se haga sin mengua del medio natural”


BIBLIOGRAFÍA
– Ecofascismo, Las internacionales ecologistas y las soberanías nacionales. Jorge Orduna.
– Ecología e imperialismo. Roberto Ferrero.

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