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Llévame en tu bicicleta… ¿La del `76, los `90 o en 2015? (1° parte)

No es intención de esta nota hacer algún homenaje a los éxitos musicales del presente, sino más bien, analizar qué políticas tomadas por Mauricio Macri recuerdan en muchos aspectos a aquella que llevó adelante el régimen cívico-militar en 1976, o al menemismo en la década del ’90. Pero sobre todo preguntarnos. ¿Por qué si nos fue tan mal en esos momentos, hoy nos iría mejor tomando las mismas medidas?

Algunas de esas políticas son las que permitieron llevar a cabo la famosa “bicicleta financiara” o “Carry Trade, en la que Argentina es campeona mundial.

Este negocio especulativo nefasto, provocó una enorme trasferencia de renta nacional al exterior, generando como contrapartida endeudamiento, condicionante de toda decisión soberana. Luego, viene la pérdida de industria, pobreza, desempleo, etc. Veamos en qué consistieron estas bicicletas y el modus operandi del sector financiero.

Dictadura cívico militar 1976 – La primer bicicleta

Para que la bicicleta financiera pueda llevarse a cabo, requiere de tres condiciones fundamentales: Tasa de interés interna alta, dólar barato y libre entrada y salida de capitales. Las tres se cumplieron a rajatabla.

En los setenta, con el alza de los precios del petróleo, los países petroleros debieron colocar la avalancha de dólares que generaron. Como los países industriales no podían absorber tanto excedente, encargaron la colocación de esos fondos a la banca internacional, ofreciendo a los países atrasados, préstamos a bajas tasas de interés. Es Estados Unidos y la banca internacional quienes ejercen la mayor presión política y económica en este período.

La dictadura de Videla y Martínez de Oz puso fin, con la reforma financiera del `77, a la nacionalización de los depósitos bancarios (las entidades financieras pueden disponer de los depósitos recibidos por cuenta del BCRA) y a una tasa de interés controlada por la autoridad monetaria, ahora mayor a la internacional. A esto se le sumó una profunda apertura comercial y se abrieron más de 1200 entidades financieras.

En estas condiciones, el sector financiero tomaba deuda en dólares en el exterior, los convertía a pesos para aprovechar la tasa de interés local superior a la internacional, dejándose la diferencia obtenida, para luego comprar más dólares y continuar con la bicicleta. Esto duró hasta que aumentó la tasa de interés internacional, apareció el peligro de la devaluación (hasta ese momento aplicaba la “tablita cambiaria” donde estaba predeterminada la disminución del valor del dólar) y estalló con una deuda de 45 mil millones de dólares.
El negocio requirió del endeudamiento externo permanente con bancos en el exterior para poder financiar la fuga de capitales obtenidos con la especulación. En 1985 la deuda total era de 50 mil millones de dólares, pero si se suprimía la transferencia de capitales, ¡se reducía a 1000 millones!

En este período, los dólares para poder garantizar la bicicleta son brindados por el endeudamiento estatal, sobre todo de empresas públicas (ya que no alcanzaban los dólares de las exportaciones) para liquidarlos en el BCRA y luego volcarlos en el sector financiero para garantizar la bicicleta. Por ejemplo, YPF se convierte en la única empresa petrolera mundial con pérdidas. Mientras tanto, a las empresas privadas mimadas de la dictadura, entre ellas el grupo Macri, se les estatizaron sus deudas.

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