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Llévame en tu bicicleta… ¿La del`76, los `90 o en 2015? (segunda parte)

Década de los noventa- segunda bicicleta

En este período no suele hablarse de bicicleta financiera como tal, lo que no quiere decir que no haya existido, por el contrario, las tres condiciones para llevarla  a cabo- tasa de interés interna alta, dólar barato , libre entrada y salida de capitales- se mantuvieron y profundizaron. Sí existieron algunas diferencias en los mecanismos para sostenerla.

Primero, se requería restablecer los flujos de capitales hacia América Latina. Para eso, era necesario renegociar la deuda externa contraída anteriormente, mediante su conversión a bonos. Hasta ese momento los acreedores eran los bancos, mientras que ahora, pasarían a ser los tenedores de bonos de todo el mundo evitando que la banca corriera riesgos de cesación de pagos y se le pudiese seguir prestando plata a la Argentina. Uno de los mecanismos principales para hacer esta conversión de deuda fue mediante el Plan Brady.

Quienes ejercerán la mayor presión política y económica serán ahora no solo los bonistas, sino los organismos financieros internacionales como el FMI, quienes también prestaron.

Por otra parte, las tasas de interés internacionales bajaron, lo que incentivó nuevamente el negocio especulativo con las tasas internas y externas. Pero, principalmente, el mecanismo que permitió la bicicleta encubierta fue la Convertibilidad, modelo perfeccionado de la tablita cambiaria de Martínez De Hoz.

El BCRA estaba obligado a comprar y vender sin restricciones los dólares que se ofrecieran y demandaran, a una tasa de cambio fija. Había un compromiso de no emisión de la base monetaria, ya que cada peso circulante tenía que tener su correspondiente dólar en el Banco Central. Se establece un tipo de cambio fijo, un peso igual a un dólar; la apertura comercial sin restricciones y la libre entrada y salida de capitales.

Este mecanismo permitió que los capitales entrantes pudiesen hacer la bicicleta tranquilos, el tipo de cambio estaba garantizado por años, la tasa de interés internacional era baja y nadie les pedía dejar los dólares en el país.

Para tener un panorama de cómo funcionó la bicicleta en este período, vemos que de 1990 a 1997 la inversión extranjera directa fue de 29.537 millones de dólares, la remisión de utilidades al exterior (trasferencia de renta) alcanzó 5.768 millones y la fuga de capitales originados en ganancias no declaradas y que no pagaron los impuestos correspondientes alcanzó 16.543 millones de dólares. La remisión de utilidades y la fuga suman 22.311 millones, apenas quedó un saldo positivo de 7.226 millones, la mitad del financiamiento externo que Argentina precisa en sólo un año. Ahora bien, si la comparación la hacemos en el período 1993-1997, el resultado es aún peor: entraron 23.834 y salieron 23.000 millones de dólares.

Como vemos, esos dólares empiezan a escasear, las importaciones aumentan más que las exportaciones y los capitales entrantes no venían a llenar las arcas tampoco. Se recurre nuevamente al crédito internacional. Ya no se les pide a las empresas públicas que tomen deuda como sucedió en el `76, sino que directamente se recurre al proceso de privatizaciones para obtener los dólares faltantes. Cuando se acabaron sus aportes, vino más  y más endeudamiento. Así se sostuvo el modelo convertible. La deuda llegó a 144 mil millones de dólares en 2001.

Entre tanto ajuste exigido, las medidas del FMI no pudieron ser cumplidas y frente a la corrida bancaria, a comienzos de diciembre de 2001, el gobierno de De La Rúa decidió establecer el “corralito bancario”. El FMI suspendió el financiamiento y la convertibilidad estalló por los aires, dejando un 54,3% de pobreza y 21,5% de desocupación en la Argentina de 2002. ¡Menem lo hizo, y De La Rúa también!

Ya vimos cómo estos mecanismos no fueron inocentes. Veremos la actual bicicleta llevada a cabo por Cambiemos, la más importante en cuanto condiciona las actuales y futuras generaciones.

 

FUENTES

-Mario Rapoport: Historia de la economía  Argentina del siglo XX

-Eric Calcagno: La nueva deuda externa explicada para todos

-https://www.pagina12.com.ar/1999/99-01-24/pag04.htm

 

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