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Los defensores del ajuste

Luego del fallecimiento del expresidente De La Rúa, se manifestó la defensa de aquellos que lo reivindican políticamente. A 18 años de su salida, sus herederos siguen presentes en el gobierno de Cambiemos.

La muerte siempre nos lleva recordar el pasado. Nunca podríamos celebrar una muerte, sin embargo más allá de una consideración humana hacia los familiares del fallecido, tampoco podemos borrar ni reescribir la historia. No nos corresponde a nosotros juzgar la calidad humana, le dejamos eso a quienes lo conocieron en persona. Ahora bien, no podemos dejar de evaluar el impacto que tuvo en la vida de millones de argentinos.

Su gobierno se basó en la continuidad de la convertibilidad, la bicicleta financiera, el endeudamiento público y el ajuste. A la cabeza de su equipo se encontraba Cavallo, acompañado de numerosos personajes parte del gobierno y organizaciones que lo apoyaban. Muchos de ellos funcionarios del macrismo, como Gerardo Morales, Patricia Bullrich, Dario Loperfido, Hernan Lombardi, Federico Sturzenegger, Maria Eugenia Vidal y Oscar Aguad.

Los argentinos sufrieron las consecuencias del ajuste necesario para sostener este modelo económico. Los recortes a los salarios, las jubilaciones y el corralito desencadenaron una de las peores tragedias de la historia argentina. Uno de cada cuatro argentinos en condición de trabajar se encontraba desempleado, más de un tercio de la población era pobre. El hambre recorría el país.

En las editoriales de la prensa y los diversos medios, se reivindica la vocación democrática del expresidente. Cuestionable argumento si consideramos las decenas de muertos durante la represión de 2001. Muchos de ellos se encontraban simplemente reclamando por comida y trabajo, otros se encontraban de paso por los lugares de los sucesos.

Como presidente sostuvo que venía a terminar con la corrupción y reparar la República. Pobre ejemplo dió, recordamos los sobornos en el Congreso para conseguir la reforma laboral (la famosa Banelco).

Entre sus defensores, sostienen que De la Rúa fue víctima de un golpe político-empresarial o mediático. Un grupo achaca al PJ de Duhalde y la UCR de Alfonsín presionar por su renuncia, sumados a los bancos y la corrida financiera. Otros culpan a los diarios y a Tinelli por desestabilizar el gobierno.

La oposición sostenía que debía terminar la convertibilidad y que el plan económico debía cambiar. El expresidente no estaba dispuesto a negociar esto. ¿Debían acaso los opositores apoyar las políticas del desastre? Dejamos la respuesta a consideración del lector.

Por otro a lado, los bancos nunca tuvieron amigos, sólo intereses comunes. En el momento que la situación financiera del Estado pendía de un hilo, salieron corriendo con tal de proteger sus fortunas. Una actitud recurrente de la historia, como sucedió nuevamente con Macri el año pasado. La diferencia fue que el FMI pudo salvar a uno de los dos. Pobre apoyo debe tener un gobierno, para que lo destruya unos minutos de un programa de televisión. Los medios de comunicación, al igual que los bancos a los que se asocian, rápidamente se acomodan al humor social con tal de sobrevivir. Ambos sectores influyen en el devenir del país, sin embargo el poder de decisión y las responsabilidades principales caen en el gobierno.

Todas las excusas sólo sirven para ocultar las responsabilidades. Si la culpa la tuvieron un grupo de conspiradores, entonces las políticas de gobierno eran correctas y los funcionarios fueron meras víctimas. Avalar esas respuestas, constituye una forma de justificación al desastre de un gobierno infame.

Este gobierno no cayó por autoría exclusiva de Duhalde y Alfonsín o los medios y la banca. A De la Rúa lo echó el pueblo argentino movilizado. La huida en helicóptero se sucedió luego de que miles y miles salieron a las calles a protestar contra el gobierno. Desesperados por el hambre, cansados del ajuste y golpeados por la destrucción económica. La Alianza respondió con fuego y muerte, eso no se olvida.

De la Rúa fue la expresión política de un saqueo nacional del que salieron beneficiados unos pocos. Sectores sociales cuyo sostén y riqueza dependen de los negocios con el extranjero y la transferencia de renta al exterior. Estos se han expresado políticamente a lo largo de la historia y los denominamos como el campo antinacional. Sus intereses siempre chocan con aquellos que dependen del mercado interno.

No nos resulta extraño que Cambiemos justifique a la Alianza, ya que ellos son sus herederos. Las medidas de gobierno y los desastres que generan, coinciden por que defienden a los mismos intereses. Cabe en manos del pueblo argentino en octubre, decidir si los herederos de De la Rúa seguirán en la Casa Rosada o volverán a la oscuridad de la historia.

 

 

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