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Los trabajadores y el peronismo demuelen al gobierno vendepatria

La colosal movilización del jueves 4 de abril demostró que el movimiento obrero organizado, mayoritariamente encuadrado dentro de la CGT, es la primera fuerza social del país.

Y los resultados electorales provinciales, tomados en conjunto, además de las innumerables encuestan, demuestran que el peronismo es la principal fuerza política de la Nación en rebeldía contra la dictadura de la alta finanza y la sumisión colonial al FMI.

El sucio contubernio entre la Embajada yanqui y la organización criminal de jueces, medios y funcionarios de Cambiemos que amordazan al pueblo para tratar de llegar a octubre, encabezados por el ruinoso, acabado e histérico figurón de los ladrones financieros, Mauricio Macri, se viene abajo diariamente como una corteza podrida.

El 30 de abril hay paro contra el macrismo. “Hoy es una jornada importante porque desde un sector del movimiento obrero vamos a decretar un paro general para el 30 de abril en rechazo a la política económica del Gobierno, que está despedazando al trabajo argentino”, dijo Moyano en un video difundido por la redes sociales, en el que le envía un saludo a la multisectorial 21F de Mendoza y al Partido Justicialista de nuestra provincia.

Simultáneamente, la CTA de los Trabajadores que conduce Hugo Yasky y la fracción de la CTA Autónoma que encabeza Pablo Micheli realizan un plenario conjunto en la sede porteña de la primera de ellas, donde se sumarán al paro nacional resuelto por el Frente Sindical.

Pero no se trata solo de un paro más, solo económico y social, sino una jornada patriótica de lucha por la liberación social. Pues la jornada de lucha del sector más avanzado del sindicalismo argentino -y quizá latinoamericano, de notorios vínculos con el Papa Francisco-, no sólo demuele las bases sociales del gobierno traidor de Macri, ganando la calle para las fuerzas populares y acorralando a los oligarcas y a la alta clase media colonizada antiperonista y racista, -que es el bastión del odio gorila y clientela electoral del macrismo y Cambiemos-, sino que prepara el camino para el gran frente nacional, popular y patriótico para derrotar en las urnas a la dictadura del capital financiero.

La CGT -donde no sólo están los dirigentes del 21F- exige que el peronismo se una y libre PASO para recuperar el poder político y el control del Estado en las próximas elecciones. O sea, que el movimiento obrero organizado está más avanzado y a la “izquierda” de las especulaciones electoralistas. Y la consigna de los representantes de los trabajadores es clara: unidad.

Por lo tanto, aquejado por la crisis, el pueblo argentino recupera sus dos instrumentos de lucha, producto de una larga elaboración histórica de más de medio siglo: el peronismo y las organizaciones sindicales. Solo falta integrar otros sectores dinámicos de la sociedad al gran frente político-electoral: estudiantado, sectores medios de provincias, empresarios PyME, y las diversas realidades del Interior argentino y el gran Buenos Aires: toda esa variada gama de capas sociales intermedias que nutren la sociedad del país.

Pero, como siempre desde el aquél fabuloso octubre del ’45, el movimiento obrero pone en marcha al peronismo que, ya no es un movimiento como antaño pero es algo más que un partido: es un instrumento político-electoral surgido de la experiencia histórica y que congrega a las amplias mayorías populares de la república.

Cuando la rosca oligárquica fracasa, como en 1955, 1966, 1973, 2001, el pueblo argentino recurre a ese inconsciente colectivo, sentimental, cultural y espiritual, a esa cantera inagotable nacional y popular para elaborar una respuesta, reconquistar el aparato estatal y volver a conducir los destinos de la Nación.

Otra vez, como siempre, para pesadilla de los vendepatrias y los tilingos, la CGT y el peronismo volverán al poder, acaudillando a los sectores más avanzados de los trabajadores y la clase media resueltos a barrer con el macrismo, desalojarlo de la Casa Rosada, recuperar el balcón de Perón y Evita para el pueblo argentino y la Nación Latinoamericana e investigar, procesar y condenar, mediante un Poder Judicial renovado, hasta al último ladrón macrista: para el hampa financiera y los vendepatrias, calabozo y expropiación.

Si se concreta el frente patriótico nacional y popular, volverá la esperanza, volveremos a sonreir en la Argentina feliz, justa, pacífica y soberana. Primero, aplastar a Cambiemos; luego, la reconstrucción de la Patria para colaborar en la liberación cultural, política y económica de América Latina./

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Dr. Gabriel Delgado
Abogado y profesor.
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