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Macri ¿es un carancho?

Varios medios de comunicación, han difundido la noticia sobre el aumento del 52% del patrimonio del Presidente Mauricio Macri durante el año 2018. El total asciende a la módica suma de $151 millones, sin contar los montos que componen el fideicomiso que constituyó apenas asumió su cargo.

En su patrimonio, según consigna la Oficina Anticorrupción, abundan lotes, casas, departamentos, etc. Sin embargo, hay un concepto que parece haber pasado desapercibido y que, sin embargo, devela su figura de “carancho de las finanzas”. Del total, el 75% (equivalente a $114.830.232) corresponden a títulos y bonos de la deuda argentina.

El patrimonio del presidente Mauricio Macri creció un 52 por ciento en 2018

“El documento difundido a última hora del jueves señala que a principios de 2018, el presidente Macri tenía 99,87 millones de pesos y que terminó el año con 151,68 millones.

En términos porcentuales, fue el mejor de sus años como presidente de la República: en 2016, su patrimonio aumentó 25 por ciento y en 2017, apenas 21 puntos.

Para el período 2018, el presidente Macri declaró no tener deudas, tener ahorros tanto en dólares como en pesos y poseer, al menos en parte, seis propiedades valuadas en un total de 26 millones de pesos. Estos inmuebles incluyen un departamento con cochera en la Capital Federal, un lote en Pluma de Pato (provincia de Salta), tres más en Pilar (provincia de Buenos Aires) y un inmueble en Maldonado, en la República Oriental del Uruguay.

El aumento en su patrimonio se explica en buena medida por la devaluación del peso, en particular por su propiedad en el Uruguay, que pasó de valer 7.419.600 de pesos en 2017 a 15 millones un año después.

En octubre de 2018 hizo dos compras de bonos por un total de 94 millones de pesos. Una operación por poco más de 54 millones de pesos y otra por casi 40 millones.

Por otra parte, esta declaración no incluye los bienes del “fideicomiso ciego” que el presidente Macri constituyó en abril de 2016 por una cuestión “transparencia” y a los que recién podrá acceder seis meses después de dejar la presidencia”.

¿Qué quiere decir esto? Macri emite deuda pública argentina (a partir de funcionarios, firmas y rúbricas que no vienen al caso), esa “emisión” consiste en distintos bonos por distintos importes de dinero que se comercializan en el sistema financiero. Quienes los compran, adquieren un documento de deuda contra el Estado argentino, que al cabo de un determinado plazo, pueden reclamarle. La emisión se realiza con distintas tasas de interés que garantizan a su comprador que, cuando cobre, adquirirá el monto del capital más intereses.

Ahora bien, los compradores de bonos especulan respecto a su cotización en el sistema financiero: cuando el Estado pagador no está en condiciones de pagar, la cotización baja y los bonos pierden valor, cuando la situación mejora pasa lo contrario. Por eso, a estos fondos se los llama “buitres”, porque esperan la muerte de su “presa” para comprar barato y luego cobrar caro. Fondos de ese tipo, son los que litigaron contra el Estado argentino frente a los canjes de deuda de 2005 y 2010 y a los que Macri les pagó cada peso que pedían. Le pagaba a sus colegas.

Mauricio, según la información a la que tenemos acceso, compra bonos de deuda argentina y se convierte en acreedor del Estado que él mismo preside.

Más allá de la barbaridad que en términos institucionales pueda esto representar, demuestra a qué apuesta el Presidente cuando de su patrimonio de trata: Macri no instaló una industria, no desarrolló tecnologías al servicio de la producción, no creó un sólo puesto de trabajo. La verdad indica que el presidente, mientras pulula en los medios haciendo campaña hablando de crecimiento y desarrollo, deposita sus recursos en la timba de las finanzas. Macri no es un capitalista, definitivamente, es un carancho de las finanzas.

Fuente: Diario Los Andes

Dra. Noelia Navarro
Abogada. Docente
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