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¿Qué podemos esperar del nuevo plan macrista?

Mientras el gobierno busca instrumentar créditos, los formadores de precios acopiarán a la espera de realizar nuevos aumentos.

Luego de la llegada de los dólares del FMI, el gobierno cuenta con un colchón para maniobrar ante una corrida cambiaria. De producirse otra devaluación similar al año pasado, el gobierno puede darse por derrotado en octubre. Ahora teniendo a su principal preocupación cubierta por el momento, intentan impulsar el consumo antes de las elecciones. Planean instrumentar tres líneas de créditos (préstamos Anses, Procrear y Mejor Hogar) sumado al regreso del Ahora 12 y Precios Cuidados.

Primero, necesitan una importante cantidad de dinero para financiar los créditos. Resulta muy poco probable que el sistema financiero esté dispuesto a poner el capital para salvar al macrismo. ¿Quién pone la plata entonces? Teniendo un Estado en déficit y con la permanente mirada del FMI, no sería extraño un nuevo ajuste o endeudamiento del gobierno con tal de conseguir los fondos. Luego si lo llegan a conseguirlo, para que el plan tenga algún resultado, deben lograr además un acuerdo duradero los formadores de precios para garantizar el abastecimiento y los precios.

Los créditos

Para que un programa de créditos sea exitoso necesitan una tasa accesible, o sea que no exceda demasiado la inflación o sino se licuan los salarios y volvemos a la misma situación. También tiene que tener cuotas bajas “estables” (al menos que no se disparen al mes), de lo contrario nadie toma el crédito o se genera una burbuja al estilo de los UVA. Finalmente se necesita un plazo razonable, sería difícil que uno quiera endeudarse 3 años para comprar un calzado.

Supongamos que el plan de créditos tenga las condiciones perfectas y se consiguen los fondos, aún nos quedamos con una bomba de tiempo. Si el gobierno ajusta más, el consumo sigue cayendo, la recesión continúa y el plan fracasa. Si el Estado se endeuda, crece la bola de nieve de la deuda pública, que ronda ya el 90% del PBI y cuyos pagos anuales ocupan el 17% del presupuesto nacional. Amenaza la crisis de deuda.

En el caso más improbable, si la banca privada está dispuesta a salvar al macrismo con mágicos créditos ¿Qué pedirán a cambio? Dos opciones se vienen a la mente. La primera, que impongan tasas de interés a futuro aún más ridículas que las actuales, la mayoría de las tarjetas ya están cobrando entre el 100% y el 160% anual. La segunda, que exijan una mayor ganancia en la especulación financiera ligada a la deuda pública. Hoy el estado les paga un interés del 66% anual con las Leliq.

Dos futuros posibles. En el primero los argentinos se endeudan tanto que ya no pueden pagar y se desata una crisis  financiera. En el segundo, el Estado se endeuda tanto que tiene que volver a pedirle plata al FMI o vuelve a amenazar el default.

Precios y abastecimiento

Todos los éxitos parciales que puedan darse están condicionados a los aumentos de precios y el abastecimiento. Los cuales quedan a voluntad de los formadores de precios, quienes pueden recurrir al acopio o al desabastecimiento hasta que consigan precios que les interesan.

Caso ejemplar de lo que puede pasar se esta dando con la leche. Mastellone, la mayor procesadora de lácteos del país, ha sacado del mercado su segunda marca (La Armonía) privilegiando a su producto más caro (La Serenísima). La leche La Armonía forma parte del programa Precios Cuidados y la empresa declara que su venta no les resulta rentable.

Sobre esto comentaba Fernando Aguirre, vocero de la Cámara Argentina de Supermercados: “No hay duda que habrá desabastecimiento, es lo que pasó siempre. El cliente verá productos baratísimos, pero le dirán que no hay más. Simplemente porque la industria deja de fabricar productos con los que va a pérdida, o no los entrega.”

Los formadores de precios que controlan la producción y el comercio de bienes y servicios en el país ¿Están dispuestos a sacrificar sus ganancias por el macrismo? No hablamos de un comercio de barrio, sino de gigantes como AGD, Arcor, Cencosud, Mastellone, Molinos Río de la Plata, PyG y un largo etcétera.

Hasta el momento, el plan de reactivación macrista hace agua por todos lados. Mientras tanto parece que los argentinos no seguiremos hundiendo, ya sea en la recesión económica o en las profundidades de la deuda.

 

Fuentes

Ámbito, Clarín, Infobae, Iprofesional

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