Home   /   Mundo  /   ¿Qué representa Julian Assange?
¿Qué representa Julian Assange?

Hace días el gobierno de Ecuador retiraba la ciudadanía y el asilo político a Julian Assange, fundador de Wikileaks. Esto permitió que fuera arrestado por las autoridades británicas dentro de la embajada ecuatoriana en Londres. Sin embargo no es el gobierno inglés el mayor interesado de tener entre rejas a Assange. Su principal enemigo es el Estado norteamericano.

Para entender las razones de los sucesos y el impacto de los llamados “Leaks” (Filtraciones) durante los últimos años, debemos conocer el pasado reciente y el el contexto internacional.

Violencia, intriga y decadencia norteamericana

A la hora de conquistar pueblos y mercados, toda potencia le ha sumado a su capacidad militar el uso del espionaje. Proteger los intereses de su alta burguesía por medio de la intriga, ha demostrado ser excepcionalmente efectivo. El avance de las tecnologías informáticas le permitió a los EEUU recolectar y concentrar enormes cantidades de información a manos de sus funcionarios. Sin embargo mantener un aparato de este tamaño tiene sus costos y riesgos.

La crisis económica de 2008 que se originó en EEUU, puso en tela de juicio su rol como potencia indiscutida a nivel mundial. Esto abrió la posibilidad de que dominio comenzara a ser cuestionado por otros países, como China o Rusia. Puertas adentro, al quebrarse el “Sueño Americano” se generó la posibilidad de que en las mismas entrañas de sus instituciones se agravaran algunas contradicciones. Ni el mayor héroe del progresismo norteamericano ha rechazado jamás el saqueo de la renta nacional de pueblos y países, se cuestionan el método por el cual se hace.

El fenómeno de los informantes

Aquí entra en escena Assange. Este australiano tenía como antecedente un pasado como excepcional pirata informático, políticamente se define libertario y hacia 2010 era director de la ONG Wikileaks. Por esos tiempos un miembro del Ejercito yanqui (Maning) entrega en sus manos miles de archivos diplomáticos y militares secretos sobre las acciones norteamericanas en el mundo.

En un principio se detallaban imágenes y cifras sobre la guerra de Afganistán e Irak que luego se publicarían es el sitio web de Wikileaks. Entre los videos, que muestra el asesinato a periodistas en Bagdad (Asesinato Colateral). En informes militares se informaba la práctica común de torturas y se develó que de todos los asesinatos en Irak durante la ocupación (más de 109 mil) el 66% fueron civiles.

Con el tiempo se publicaron los cables diplomáticos entre el Departamento de Estado norteamericano y sus embajadas. En ellos se detallaban las relaciones que tenían los enviados del gobierno yanqui con distintos personajes locales, sus opiniones y las políticas que debían trazarse. En el caso argentino se detallaban las cercanas relaciones que mantenían con Carrió y Michetti o los reclamos de Macri a la embajada: “La participación de los Estados Unidos en la Argentina ha sido demasiado pasiva y poco dispuesta a desafiar directamente las provocaciones de los Kirchner.”

Los sucesos provocaron su persecución por parte de EEUU y sus aliados. Terminó refugiándose de ellos en la embajada de Ecuador durante casi siete años, gracias al asilo político entregado en su momento por Rafael Correa. En el momento que Assange divulgó información sobre las cuentas en paraísos fiscales que tendría el presidente ecuatoriano Moreno, el nuevo aliado de los EEUU en Sudamérica rápidamente lo entregó.

La doble vara

Assange comenzó una generación de informantes y divulgadores de información secreta. Al tiempo aparecería Snowden, que divulgaría sobre el espionaje norteamericano sobre la población mundial. Luego entrarían a escena otros informantes salidos de Mossak Fonseca, que detallarían sobre los manejos de la alta burguesía financiera internacional y sus socios locales, ligados especialmente por los paraísos fiscales (Panamá Papers).

Si Julián Assange y todos aquellos que han filtrado información sobre los espúreos manejos de gobiernos y empresas, hubieran existido en la década del 50´ en pleno apogeo del poder norteamericano, habrían sido extraditados inmediatamente y juzgados por un tribunal macartista. Sino los hubieran ejecutado por traición, como mínimo habrían pasado su vida en la cárcel.

De esta manera su existencia no se entiende sin la crisis norteamericana. La detención por otro lado, en la voluntad de la potencia por retomar su lugar incuestionable. A nuestros ojos no son héroes ni villanos, son la muestra de una contradicción enorme en el aparato cultural norteamericano.

El CEO de Facebook (Mark Zukerberg), también filtra información de todos sus usuarios. Solamente que se dedica a venderla a las agencias de inteligencia y las empresas que contraten sus servicios. Uno es expuesto como un hacker criminal y el otro es la máxima expresión del empresario exitoso ligado a la tecnología.

Más allá de juzgar los motivos y propósitos de la descendencia de Assange, podemos decir que han prestado un servicio particular. No podemos saber si los ha impulsado la conciencia, su codicia o el afán de reconocimiento. Sus obras (queriéndolo ellos o no) sirven para discutir con ejemplos concretos, la forma en la que se discute el destino de millones de seres humanos. En nuestro país por ejemplo, con los papeles de Panamá y los cables de Wikileaks a mano, vemos como el gobierno norteamericano y las finanzas han expresado sus intereses de la mano de Cambiemos desde un principio.

 

Fuentes

Clarín, Infobae, La Nación

 

Notas Relacionadas