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Sindicatos y movilización democrática

Todas las medidas llevadas adelante por el Gobierno Nacional han tenido un fuerte impacto en el bolsillo de los trabajadores que ven disminuir su poder adquisitivo frente a los monopolios formadores de precios, que al tener la “venia” del Estado para aumentar sus productos dejando al “mercado” la libre asignación de los recursos y por ende de sus precios, según las tesis del liberalismo clásico, han generado una grave crisis social.

Sin embargo, obviamente que no es algo casual, sino que es producto de todo un plan económico diseñado para ajustar sobre aquellos que más tributan, en un sistema impositivo como el nuestro totalmente regresivo, donde las clases más postergadas financian a las clases más pudientes. Esto es lo que está representado hoy en el poder del Estado.

El video que muestra al Ministro de Educación planteando la estrategia para romper las luchas de los sindicatos, en este caso los docentes, es una muestra más del desprecio que tienen sobre aquellos que forman a las próximas generaciones. Es evidente que necesitan un pueblo estupidizado, con una voluntad quebrada por los flagelos que azotan a toda nuestra sociedad e inmovilizado frente a cualquier medida que atente contra sus intereses, pues esa es la base social que necesitan para llevar adelante un programa de ajuste y entrega de la soberanía nacional al exterior.

Obviamente que no están solos en esta tarea, y en ese sentido podemos encontrar el blindaje mediático que hay sobre las políticas de gobierno, como así de la gran cantidad de estafas al pueblo argentino que han llevado adelante, desde el presidente para abajo, todos sus ministros.

Las cartas están echadas y es un juego en el que no hay que dar el brazo a torcer. La CGT, reunificada para contrarrestar la crisis emergente, anuncia un paro general de todos los gremios enrolados en la misma. La CTA, por su parte, está planteando un panorama similar, y ya están en tratativas de reunificación, pues son los sindicatos el principal instrumento para llevar adelante las luchas necesarias para combatir a la CEOcracia y sus aliados en todas las provincias.

No casualmente uno de los principales casos testigos de negociación salarial, es la Provincia de Mendoza con Alfredo Cornejo a la cabeza, quien quiere imponer como techo paritario un miserable 17%, frente a una inflación que no para de crecer. Detestan tener que negociar con los representantes de los trabajadores; por ello amenazan constantemente con un aumento por decreto y un ítem extorsivo para que éstos no puedan movilizarse y reclamar sus justas reivindicaciones laborales.

Sin embargo, es el campo nacional (en todas sus expresiones), quien debe unirse en pos de formular una estrategia en común de lucha para no permitir el avallasamiento a nuestros derechos. La historia nos muestra un largo recorrido de luchas en contra de aquellos que nos querían vender como mercancía a la extranjería. La resistencia peronista y las insurrecciones populares como el Cordobazo a fines de los 60´, o la lucha en plaza de mayo del 2001, muestran el camino a recorrer.

Para ello es necesaria una movilización que tenga su cauce correcto a través de la emergencia de una nueva dirigencia social y política que esté a la altura de las circunstancias. Solo así podremos reencarnar los ideales de lucha de todo un pueblo para liberarse de las cadenas que nos atan a la dependencia social y política.

Desde San Martin a Perón esta tradición de resistencia frente al statu quo vigente es un reflejo de lo que necesitamos, tanto en líderes como en movilización popular, para enfrentarnos a aquellos que nos quieren volver a sumergir en los desastres nacionales. (RIN)

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