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Trabajo doméstico ¿socialmente reconocido?

 

Por Emiliano Velázquez.

En la siguiente nota, haremos una reseña introductoria al Libro “El patriarcado del salario” (2018) de la autora Ítalo-estadounidense Silvia Federici. Esta docente, escritora y militante feminista y marxista; comienza a abordar el estudio de las obras de Marx durante los años ´60. A través de un punto de vista marxisa la autora, ha criticado el rol asignado a la mujer en el capitalismo y plantea la necesidad de remunerar el trabajo doméstico.

En la introducción de la obra, Federici plantea la importancia que tiene la obra de Marx para el feminismo. Entiende que “ha contribuido enormemente en el desarrollo del pensamiento feminista, entendiendo este como parte de un movimiento de liberación y de cambio social, no solo para las mujeres sino para toda la sociedad”[i]. A partir del estudio del marxismo, junto a algunas compañeras, es que estas descubren que los padres del socialismo científico y posteriormente el resto de los socialistas europeos, habían omitido u analizado de manera muy escasa la explotación que sufrían las mujeres de la época. Es así, como este grupo de mujeres retomando algunas categorías de Marx: su método de análisis, el materialismo histórico, la teoría del valor, el modo de acumulación y las relaciones salariales en el capitalismo, intentan explicar la opresión sufrida por las mujeres y a la vez elaborar una crítica al marxismo desde el feminismo.

La tesis central de la autora es el salario para el trabajo doméstico. Partiendo de reconocer que existe un trabajo reproductivo/ doméstico que no es considerado como trabajo y por ende no es asalariado.

Federici, entiende que la opresión que sufren las mujeres se da a partir de la división sexual del trabajo. Según esta división, el trabajo productivo es aquel que produce bienes y servicios (es decir mercancías) y está asignado fundamentalmente a los hombres; y por otro lado, está el trabajo reproductivo que es asignado fundamentalmente a las mujeres.  Cabe aclarar, que este último, no debe ser entendido solo como la reproducción de la especie, sino como toda labor destinada a satisfacer las necesidades básicas del trabajador para que este pueda regenerar y reproducir su fuerza de trabajo.

El conflicto del trabajo productivo/reproductivo, está íntimamente ligado a la discusión del salario y de cómo a partir de mediados del siglo XIX, producto de cambios económicos y sociales, es que las mujeres comienzan a ser expulsadas de las fábricas y relegadas al ámbito doméstico. Esta situación va a generar que el hombre sea el único que perciba un salario (el salario familiar), desarrollando de esta manera una relación de dependencia total de la mujer para con el hombre. Este proceso va a ser denominado por la autora como “patriarcado del salario”. En palabras de Federici “a través del salario se crea una nueva jerarquía, una nueva organización de la desigualdad: el varón tiene el poder del salario y se convertirte en el supervisor del trabajo no pago de la mujer”[ii]

Esta división entre trabajo asalariado/no asalariado, comenzará a acentuarse a fines del siglo XIX mediante leyes que reducían el trabajo de la mujer y posteriormente la expulsará de la fábrica. Además, se desarrollará un proceso de transición en la forma de producir del capitalismo que pasa de la industria liviana, textil, a la industria pesada. Para ello será necesario un tipo de obrero distinto, con otras características. (más enérgico, fuerte, disciplinado). Concomitantemente con este proceso se va a ir conformando la familia proletaria nuclear, institución creada en favor del interés del capital, en la cual el hombre trabaja y percibe un salario y la mujer queda relegada a las labores domésticas y percibe como “remuneración” el amor y cariño de su familia.

Para concluir, es importante señalar que consideramos sumamente necesario y justo que el trabajo doméstico sea reconocido como tal, es decir un trabajo, que otorga valor agregado a los bienes y servicios y por ende colabora en la producción de riqueza de un país. Compartimos con Federici la importancia de la lucha por el reconocimiento y la aplicación del salario para el trabajo doméstico y valoramos enormemente el aporte de esta autora (y de otros) a una causa que consideramos justa como es la emancipación de la mujer.



[i] Federici, S. “El patriarcado del salario”, pág. 11.

 

[ii] Federici, S. “El patriarcado del salario”, pág. 14

 

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