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Por orden de Trump, Macri se robará la plata de Venezuela en Argentina

Esta sombra que es el gobierno de Mauricio Macri somete a la Argentina a una vergüenza peor que la que nos hizo pasar Carlos Menem cuando participó del ataque a Iraq durante las “relaciones carnales” con Estados Unidos. Luego vivimos años de hermandad suramericana, hasta ahora en que Macri nos metió de cabeza en la humillación de entregar nuestra soberanía, convertirnos en sirvientes del gobierno norteamericano y entregarnos al Fondo Monetario Internacional.

Sin embargo, la historia del servilismo no es nueva; recordemos la venta de armas a Ecuador, voto contra Cuba en la ONU en la época del sanguinario represor socialdemócrata Fernando De la Rúa, y alineamiento con la CIA en años anteriores, sobre todo en dictaduras oligarquico-militares.

Macri acaba de destruir la mejor tradición de la política exterior del Estado argentino y un pilar del Derecho Internacional Público latinoamericano que es la Doctrina Drago de 1902, cuando el gobierno del General Roca elaboró esa doctrina fundamental para la defensa de la soberanía de las repúblicas latinoamericanas.

La Historia no se funda en casualidades: no es fortuito que en esos años tres potencias europeas querían cobrarle a cañonazos la deuda externa a Venezuela con la complicidad yanqui. Bloqueaban a Venezuela porque el presidente Cipriano Casto se negaba a pagar la ilegítima deuda; hoy la bloquean porque se niega a entregar el petróleo, el gas y el oro a los piratas financieros y las grandes corporaciones. Por eso, el sanguinario Trumpo ya robó PDVSA, como hicieron con los bienes de Libia y Siria en 2011. El motivo del golpe de Estado es inocultable para cualquier espíritu libre.

Pero la mayor deshonra para la República Argentina es el abandono de nuestra tradición diplomática y del derecho internacional, así como de la política de integración suramericana. Es horrible ver como el miserable individuo que funge de Presidente argentino y que se arrastra por los foros internacionales atrás de Mr. Trump, sus compinches ingleses y de la OTAN, ahora quiere robarle al pueblo venezolano los activos de la empresa petrolera de bandera, como hace el genocida Trump en Estados Unidos.

El servilismo simiesco del gobierno no tiende descaro ni límites. Macri es el orangután imaginado por Poe, que imita al amo afeitarse ante el espejo. El resultado en la literatura fue el crimen de la Rue Morgue; pero en la realidad puede ser la autoaniquilación del primate político educado en las fiestas de los ’90, la corrupción de la obra pública y el contrabando de autopartes y en las equívocas amistades de especuladores financieros y grandes magnates.

El crimen es aberrante, insultante, odioso. Recordemos que Venezuela gobernada por Chávez nos ayudó en 2005 como había hecho Perón con España. Y que nos bancó cuando los buitres embargaron nuestra Fragata Libertad. Pero ahora hay un gobierno buitre en la Argentina.

En realidad, los argentinos ya no tenemos un gobierno propio, porque el FMI controla nuestras finanzas y la Casa Blanca nuestra política exterior. Sólo nos queda un extenuado virrey encargado de mantener el orden en la semicolonia, apoyado en delegados regionales de provincias, una guardia pretoriana mediática, judicial y universitaria, y un formidable aparato extranjero de opresión y colonización cultural para embrutecer al pueblo y cuidar las formas electorales para perpetuar la dictadura del capital financiero disfrazada de república, pero sin soberanía del pueblo, justicia social ni independencia alguna.

En vez de bloquear los activos de Venezuela, si Macri tuviera una sola gota de sangre argentina, habría que bloquear los activos de la Corona británica, que son los enemigos de la Nación y usurpan las islas Malvinas, Georgias y Sandwichs del Sur. Pero no; el corrompido mandatario, rodeado de hampones financieros que esconden sus afanos en cuentas y empresas offshore en paraísos fiscales bajo la bandera británica en muchos casos, ahora atacan a la noble y gloriosa Venezuela que nos ayudó cuando sufríamos.

Eso, cobarde y traidor Mauricio Macri, no tendrá perdón jamás. El pueblo se encargará de librar a la patria del mal gobierno y la tiranía financiera. Hoy, los estudios de opinión pública dicen que el 60% no te votaría nuevamente. El final se aproxima./ (RIN)


Venezuela: la UIF estudia bloquear activos de PDVSA en Argentina

El Gobierno argentino planea cercar al régimen de Nicolás Maduro. Lo anticipó el canciller, Jorge Faurie

En línea con las sanciones que impuso Estados Unidos y el reconocimiento de casi toda la región a Juan Guaidó como “Presidente Encargado de Venezuela”, el Gobierno de Argentina analiza sumar presión al régimen de Nicolás Maduro.

En este caso, el canciller Jorge Faurie declaró ayer, a la salida de una reunión de Gabinete, que la Unidad de Información Financiera (UIF) estudia hacer un seguimiento de los movimientos que tiene en Argentina la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y podría bloquear sus activos, tal como lo hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con los u$s 7000 millones que estaban en su país.

En la actualidad, PDVSA tiene una actividad muy limitada en la Argentina, ya que mediante la Petrolera del Cono Sur apenas cuenta con 51 estaciones de servicio de la marca PDV Sur o Sol distribuidas entre Capital Federal y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.

En 2018, PDVSA en Argentina apenas vendió el 0,05% de naftas y gasoil que se expenden al público en los surtidores, con 9 millones de litros comercializados. 2013 fue su mejor año de los últimos, ya que ahí tuvo un 1,8% de market share, con 388,1 millones de litros de combustibles vendidos.

La semana pasada, la UIF, que comanda Mariano Federici, había emitido un alerta financiero contra más de 90 funcionarios chavistas y unas 20 empresas estatales venezolanas para cercar al gobierno de Maduro y advertir sobre los riesgos de realizar operaciones comerciales con las personas físicas y jurídicas observadas.

Antecedentes

En el esplendor de los gobiernos de Hugo Chávez en Venezuela y Néstor y Cristina Kirchner en Argentina, PDVSA llegó y se amplió en el país.

En 2005, el ya fallecido presidente Hugo Chávez planeaba instalar unas 600 estaciones de servicio de PDVSA en Argentina, mediante la Petrolera del Cono Sur, que empezó a comprar a la estatal uruguaya ANCAP en 2006. Eran los años en el que el petróleo rondaba los u$s 100 por barril y la soja los u$s 500 por tonelada, y florecían ambas economías.

La idea de Chávez era expandirse en la región y vender combustible e infraestructura energética al kirchnerismo, en una serie de varios acuerdos comerciales.

El mayor negocio de PDVSA con Argentina fue la importación de gasoil y fuel oil en plena crisis energética tras la llegada del kirchnerismo y el congelamiento de las tarifas, que derivó en una caída de la producción de gas y creciente fuga de divisas por la vía comercial.

Cuando asumió Mauricio Macri como Presidente, se encontró con una deuda de unos u$s 250 millones por estas compras.

En cambio, con el precio de las materias primas por el piso, en 2017 Venezuela dejó de subsidiar a su filial en Argentina, y PDVSA perdió más de $ 100 millones.

El gobierno de Chávez fue clave para auxiliar al kirchnerismo en momentos en que estaba cerrada la salida a los mercados internacionales voluntarios de deuda. Venezuela compró entre 2005 y 2008 unos u$s 5500 millones en títulos públicos para ayudar a la Argentina con su déficit fiscal.

Fuente: El Cronista

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